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Camina hacia el futuro

En muchas ocasiones en las que he escrito para la página, he mencionado que la mayor parte del tiempo escribo reflexiones sobre...

Foto del avatar Escrito por Saray Tapia · 3 min read >

En muchas ocasiones en las que he escrito para la página, he mencionado que la mayor parte del tiempo escribo reflexiones sobre mi propia vida o temas que realmente tocan mi corazón, situaciones que me conmueven, me enojan o quizás sobre algunas que llevan a cuestionarme si estoy recorriendo el camino correcto.

“Camina hacia el futuro” es una de las frases más famosas que tiene Walt Disney y que para mí adquirió demasiado significado con una de las películas animadas que más ha impactado mi corazón. Más allá de recomendarles el film e invitarlos a que se distraigan con una de las mejores entregas que encontrarán en el universo de Disney, quiero compartirles parte de las reflexiones a las que he llegado a lo largo de este año.

Hay temas que para mi son relevantes y uno de ellos tiene que ver con la política y la forma en la que a través de esta se impacta cada ciudad, pueblo y nación, sin embargo, este año en lugar de estar metida en la plaza como lo venía haciendo, decidí ver los toros desde la barrera y tomar con más calma cualquier situación que se presentara. Esto no significa que todo dejó de importarme, pero sí ha significado para mi, enfocarme en lo más trascendental y ver de qué manera puedo cambiar el mundo, sin estar inmiscuida en todos los asuntos.

Así como amante de la política y presente para cuestionar las decisiones gubernamentales, me encantan las redes sociales y prácticamente me creo influencer ahí. Las redes sociales quieras o no, son un mundo envolvente y absorbente en el que puedes perder horas y horas al día, pero si algo he notado en los últimos meses es que por más que te gusten, que las aprecies y te entretengan, no son el mejor lugar para demostrar tu verdadera esencia y que irónico se ha vuelto para mi darme cuenta que entre más infeliz era, más aprobación buscaba a través de las diferentes redes.

Me la pasaba teniendo tiempo para todo, menos para mi. tenía tiempo para ver e intentar todos los trends de Tik Tok, pero jamás me quedaba tiempo para trabajar en mi, para encontrarme y dejar de seguir recorriendo ese camino desdibujado que no me llevaba a ningún lado. Las historias para mejores amigos de Instagram siempre estaban atiborradas de bobadas, e incluso reflexiones y cuestionamientos que no duraban más de una semana.

Si a la persona que empezó 2023 soñando con el mejor año de su vida, le hubieses dicho que en cuestiones de existencialismo este sería el peor, me habría reído y diría que después de las lecciones aprendidas en pandemia, ya no quedarían más, pero como siempre, no soy yo quien dirige la orquesta del universo y por ende, lo natural dentro del orden de las cosas, es que los retos y desafíos continuaran.

Había consolidado un mundo casi que utópico, en el creía que todas aquellas personas que consideraba importantes se quedarían, que en mi mundo ideal todo seguiría exactamente como estaba, pero nuevamente con un par de golpes, unos más fuertes que otros, llegué a la conclusión de que al director de la orquesta no le gusta que interpreten las partituras por él, sino que es él quien con su trabajo se encarga de armonizar los instrumentos hasta encontrar la nota perfecta.

Caminar hacia el futuro ha significado para mi dejar de estudiar solas las partituras, cambiar y dejar hábitos que no me llevaban dónde realmente quiero estar, pero sobre todo caminar hacia el futuro ha significado renunciar al pasado y conseguir poner en su sitio aquellas situaciones o cosas que creí que nunca tendrían un lugar. Por mucho tiempo llevé sobre mis hombros el peso de mis decisiones, tanto las buenas como las malas, pero no soltar es de las peores decisiones que tomamos como seres humanos.

Cargar con la tristeza, el arrepentimiento y el dolor que ocasioné y sobre todo el que me ocasionaron me había llevado a estancarme aun cuando creía que seguía caminando. Pero, a pesar de todo lo que no hice bien, hoy me siento libre y feliz por lo que sí he logrado y que mirando en retrospectiva es muchísimo más de lo que un día soñé lograr y tener. Aunque ya estamos en julio y muchas de mis metas y propósitos de año nuevo no se han cumplido, doy gracias porque si lo analizamos son 7 meses llenos de aprendizaje, agradecimiento y mucho amor.

Es por eso, que luego de muchos aprendizajes y puesta en práctica, algunas veces exitosas y muchas otras fallidas, parte de mi filosofía de la vida se basa en la frase que aprendí de una de las películas de Disney, la cual me repito casi que a diario y dice lo siguiente: “Te enfocaste en lo malo, cuando sólo tenías que dejar ir el pasado y caminar hacia el futuro.”

Así que, por más difícil o imposible que creas que pueda ser, “Deja ir el pasado y camina hacia el futuro”  

                                     La familia del futuro, 2007.

 

 

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