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De un Gobierno que censura a sus escritores se puede esperar cualquier cosa.

Algunos nacen idiotas, otros aprenden a serlo, otros se hacen los idiotas y tratan de convencernos. Puedes pensar lo que quieras, hoy...

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Algunos nacen idiotas, otros aprenden a serlo, otros se hacen los idiotas y tratan de convencernos. Puedes pensar lo que quieras, hoy no te salva la aritmética…

Lamentablemente esta gestión del Gobierno de Iván Duque, no la salva ni  la aritmética, ni la lógica, ni  la ética y mucho menos la literatura. Dicen que las cosas caen por su propio peso y al parecer el alto índice de desfavorabilidad del que dijo Uribe, no es una casualidad ni una mera cifra numérica en la estadística.

Es el cumulo de decisiones intransigentes, erradas, tardías, sin tacto y sin empatía. No es más que recordar la noche del martes 15 de septiembre de 2020 cuando el Presidente Iván Duque llego vestido de policía, a tres CAI de Bogotá que fueron objeto de ataques en la noche de terror donde después de una brutal paliza y tortura de dos policías le propinaron al ciudadano Javier Ordoñez, hecho que lo llevo a la muerte al interior del CAI de Villa Luz en la localidad de Engativá; (hace tres días se conmemora un año de la muerte de este ciudadano).

Otra metida de pata que recuerdo fue la del 7 de Noviembre, 2018 cuando en un momento de algidez política por temas como el paro estudiantil y la discusión sobre la ley de financiamiento nuestro Ivancito prefirió recibir en casa de Nariño a Maluma que a los estudiantes.

Hasta aquí podríamos decir que fueron: sin querer queriendo como decía el Chavo o que se le chispoteo como lo expresaba el Chapulín colorado. Y se vale, para un mandatario, falto de experiencia como el nuestro.

Pero como no todo romance dura para siempre, llego ese temido y triste día cuando empecé a sembrar mis dudas y perderle ese cariño de bonachón y buena gente que trasmitía nuestro Duque. La razón recuerdo que por allá iniciando el 2020 se conoció la noticia que al menos 130 personas, entre ellas corresponsales nacionales y extranjeros, políticos, defensores de derechos humanos, sindicalistas  y ONG fueron objeto de espionaje o  de vigilancia por parte de militares, al parecer mediante el desvío de recursos de la cooperación estadounidense.

Este gobierno y Presidente que me ha demostrado que de inocente no tiene nada y que actúa solapadamente. Como quien no quiere la cosa; “típico de los que tiran la piedra y esconde la mano”. Hace unos días hizo una jugadita de esas que suele hacer. En esta ocasión no perfilo a periodistas, ni activas pero si “veto o censuro a ciertos escritores Colombianos que no son de su agrado por ser críticos al gobierno.

Desde 1933, la Feria de Libro de Madrid se ha consolidado como uno de los encuentros más importantes alrededor del mundo editorial. Cientos de autores, editores, lectores y amantes de las letras cumplen la cita anual para evaluar y compartir sus visiones sobre el presente de la literatura.

El 2021 lejos de ser la excepción, celebra los 80 años de fundación de la feria y Colombia fue elegido como el país invitado de honor y de acuerdo con la organización de la feria “La vitalidad, la creatividad y la innovación son la impronta de Colombia por ello el tema o slogan designado para nuestro país es: “Colombia: diversa y vital”. Pero a modo de chiste, rabia, dolor, y hasta pesar de diversa no tiene nada.

No me cabe en la cabeza, cómo se puede ir a una feria de libros a representar al país con un slogan “Colombia diversa y vital”. Cuando el gobierno es quien escoge a dedo y bajo su criterio (nada literario) a los escritores que van a ir.

Los cuales son menos conocidos y menos destacados en trayectoria literaria, y que lo único que tienen en común en palabras y declaraciones del embajador de Colombia en España. Es que son escritores neutros

El criterio de selección, según el embajador de Colombia en España, Luis Guillermo Plata, en la presentación del programa, según Libertad Digital, fue: «Uno no quisiera que una feria literaria se convirtiera en una feria política. Ni para un lado ni para el otro. (…) Se ha tratado de tener cosas neutras donde prime el lado literario de la obra». Quienes fueron seleccionados estaban dentro de un criterio de “neutralidad” en sus obras, sin tener inclinaciones políticas.

Los no seleccionados o vetados por el gobierno son autores y autoras como Héctor Abad Faciolince, Fernando Vallejo o William Ospina, Piedad Bonnet, Santiago Gamboa, Laura Restrepo (vive en España) y Carolina Sanín. Casualmente todos tienen algo en común: se han mostrado duramente críticos de la administración del presidente Iván Duque y del manejo que tuvo durante los días más duros del estallido social colombiano, en mayo y junio pasados.

Sin embargo,  lo que si no va a faltar en la feria de Madrid de este año  y está en la programación es  la presentación de un libro del presidente Duque donde habla de la economía naranja, segunda parte.

El deber mínimo de un gobierno, es ser objetivo, promocionar, mostrar y llevar lo mejor de su país. Como quien dice si uno es invitado especial en la fiesta, uno se coloca el mejor vestido, sin importar las ideas políticas y sin hacer culto a la censuras.

Pero de un gobierno que ha preferido invitar a Maluma a casa de Nariño en vez de escuchar a los estudiantes universitarios que en su momento reclamaban más presupuesto para educación; que perfila periodistas y censura a sus escritores se puede esperar cualquier cosa.

 

Escrito por Malkin Martinez Montes
Lic. En Humanidades con énfasis en lengua castellana. Magister en recursos digitales aplicados a la educación, universidad de Cartagena. Codirector y columnista del portal de opinión Soyciudadano.org Profile

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