Algunos la llaman caterva,
otros le dicen, tropel
para mí es una multitud
que lucha por hacerse ver;
y es que el ciudadano
hoy abre bien sus ojos
porque lamenta que su país
lo quieran convertir en un despojo;
se asientan en su cuna,
los denominados “chupasangre”
se ubican en los estratos más altos,
se reúnen en manadas,
planificando la carnada
que a su pueblo preparan con engaño;
miserable gobierno
que rige sobre la gente
se enriquecen los oligarcas
seres ávidos e indolentes;
no se valora al campesino
cultivador y recolector
pues ponen precio a su labor
siendo el fundamento de la historia como productor;
al indígena lo desplazan de sus tierras,
las que con sacrificio y honor
trabajan desde siempre,
oh! remembranza de Colón,
a tiempo llega en sazón
para nunca olvidar
lo que aún no deja de pasar;
más sectores se unen a la protesta,
sin importar edad ni raza, se forma una gesta,
el fin para todos es el mismo
ya nadie se suma al conformismo;
somos un país en opresión
¿no éramos ya independientes?
somos hoy una nación
que ha aprendido a ser resiliente;
¡oh gloria inmarcesible!
¡oh, júbilo inmortal!
así entona nuestro himno
lo que anhelamos sea real,
que el honor perdure
y que el gozo nunca termine;
nuestra patria se levanta
con voz audible y pertinaz
decidida a que la justicia y la equidad
la transformen en cuna de esperanza y paz.
Destello

La necesidad de una ética para la vida