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Y la tolerancia paꞌ cuándo

Amigas y amigos es un gusto poder compartir con ustedes de nuevo en el año 2022 a través de la iniciativa Soy...

Foto del avatar Escrito por Leonardo Oviedo Revollo · 1 min read >

Amigas y amigos es un gusto poder compartir con ustedes de nuevo en el año 2022 a través de la iniciativa Soy Ciudadano. En este escrito quiero que reflexionemos sobre el concepto de tolerancia y como país que tanto la aplicamos.

En primer término, al definir la tolerancia, quiero referirme al concepto que emplea la RAE al señalar entre otros significados: “Respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.” Una de las cosas que valoro de este vocablo, es que parte de un principio humano fundamental, «el respeto», entendido este como el reconocimiento de la dignidad de las personas que por la condición de ser seres humanos merecen estima. Ello necesariamente, entraña el reconocimiento de las diferencias y particularidades de cada individuo sea cual sea su edad, sexo, raza, religión, etc.

De igual forma, esta idea toca otro principio humano esencial que es la libertad, que en su significancia predica que cada ser humano debe poder autodeterminarse, es decir, decidir qué hacer y que no, esto claro está dentro del marco de los derechos de los demás. El filósofo Jean-Paul Sartre enunció: “Mi libertad se termina dónde empieza la de los demás“. Igualmente, aplicado este pensamiento a las garantías fundamentales los derechos de una persona terminan donde empiezan los de otra.

Con todo lo anterior en mente, es necesario considerar que tanto en nuestro entorno, las ideas, creencias y prácticas de los demás son toleradas o respetadas. Pues, si algo en Colombia y el mundo ha sido causa de múltiples guerras, es la necesidad por parte de personas y agrupaciones de imponer a otros sus criterios y parámetros. Para el caso colombiano, vale la pena señalar que debido a los caldeados ánimos políticos que se suscitan en la sociedad, en torno a las elecciones actuales a presidencia si algo ha faltado entre nosotros y me incluyo ha sido tolerancia. En esta contienda, los candidatos y campañas se han puesto sobrenombres, se han ridiculizado, criminalizado y muchas otras cosas, se ha llegado hasta los insultos e improperios, dando con ello licencia a sus partidarios a convertir a los que no los acompañen ideológicamente en enemigos personales. Que mal ejemplo, sí que malas actitudes han propiciado estos líderes que, en vez de unir a una nación, persiguen dividir en pro de sus intereses electorales.

En efecto, no caigamos más en los juegos del poder, aprendamos a vivir con tolerancia, aquel que piensa distinto a ti no es enemigo, es otro, es una persona libre, que usa su libertad de una manera que tal vez no compartas por creerla errónea. Pero por favor, no pierdas amigos, familiares y el aprecio de los que te rodean por caer en discusiones interminables avivadas por líderes y personajes intolerantes que se disfrazan de gran talante humanístico pero que representan muchas de las cosas que están mal en nuestra sociedad y país.

Por último, hermanas y hermanos debemos aprender a ser tolerantes y a respetar, si es que algún día queremos llegar a ser un verdadero país en paz.

Escrito por Leonardo Oviedo Revollo
Abogado, Especialista en derecho administrativo, con estudios de Maestría en Derecho de Estado con énfasis en Derecho Administrativo. Profile

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