Cultura

¡Era digital, a la letrina!

¡Quién lo creyera! Aparato necio, perturbador de paz, te engulles su tiempo que también es mío, te conviertes en un entertainment, un...

¡Quién lo creyera!

Aparato necio, perturbador de paz,

te engulles su tiempo que también es mío,

te conviertes en un entertainment,

un payaso en acción,

te mofas de mí mientras lo espero venir,

 

Devuélveme las horas, los minutos,

de apropiaste de las manos que un día fueron mías,

de unos ojos que con ternura y afán me miraban,

de una voz cálida que con dulzura me llamaba,

 

¡Cuánta vaguedad resumes!

tecnología de basura,

hueca y egoísta,

tienes tentáculos,

fuertes garfios,

que hacen daño, muy pero muy despacio,

 

Destruyes el castillo que armé con él,

hiciste romper las reglas que un día conciliamos,

ladrón, timador, mentiroso,

te cuelas con sigilo por su mente,

y te atraviesas entre su amor y el mío;

 

 

Cada noche le espero

con los ojos recargados de sueño,

anhelo una fiesta de palabras,

sonrisas blancas,

el gozo natural,

entre una madre y su hijo;

 

Lucharé contra ti,

pero sin la armadura de un guerrero,

 

Destello.

 

 

 

 

Escrito por Diana Margarirta Castaño Arellano
DIANA MARGARITA CASTAÑO ARELLANO (Barranquilla, 1974). Magíster en Literatura Hispanoamericana y del Caribe en la Universidad del Atlántico (Colombia). Licenciada en Lenguas Modernas en la Universidad del Atlántico (Colombia). Se desempeña docente en la Institución Educativa Técnica Industrial en Sabanalarga. Escribe poemas bajo el seudónimo de Destello y ha incursionado en la creación de minicuentos. Actualmente trabaja en un proyecto de aula con estudiantes que quieren desarrollar su vena poética y narrativa. Profile

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículo siguiente: Paz en una zona de guerra