Profusa palabra entretejida
con la sintonía de los vientos,
del amor inalcanzable
vas declamando por el universo;
Seco mis manos húmedas
que tiritan con sentimiento,
huelo las hojas secas
que tus palabras guardan
en el piélago del firmamento;
De lejos viene el sollozo aquel
de tus entrañas insondables,
donde el latido del corazón
ama irremediable;
Y aunque haya llegado tu muerte
y la tierra se estremeciera en un momento,
tus versos del Olvido,
nunca callarán el sutil lamento;
Nos dejaste la rama florecida,
la primavera azul,
el piélago pincelado de tus letras
la lírica dorada
envuelta en un incesante tul.
Destello.

Gracias Morat