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Informe Final Colombia y México (Ayotzinapa)

Las Comisiones de la Verdad implican a). La preservación de los archivos en relación con las violaciones de Derechos Humanos (DD.HH) y...

Las Comisiones de la Verdad implican a). La preservación de los archivos en relación con las violaciones de Derechos Humanos (DD.HH) y b). La existencia de comisiones no judiciales de investigación. La primera tiene en cuenta las medidas de protección y de represión contra la sustracción, la destrucción u ocultación de evidencias de hechos contra los DD.HH; la realización de un inventario de archivos disponibles, que incluya los existentes en países terceros con la finalidad de que, con su cooperación, puedan ser consultados, o en su caso, restituidos y la adaptación a la nueva situación, de la reglamentación, sobre el acceso a los archivos y su consulta. Y la segunda, las comisiones no judiciales, ayudan a desmontar los mecanismos que han llevado a la práctica cuasi administrativa de actos aberrantes, para evitar su repetición y a preservar las pruebas para la justicia (Díaz, 2009Joinet, 1996).

En este sentido, la verdad que se construye a través de la recolección de datos en las Comisiones de la Verdad, se puede convertir en un factor restaurador que devuelve la dignidad a las víctimas y a su familia, transforman su dolor, ayuda a la elaboración del duelo y a la superación de la situación traumática, así como a restablecer la conciencia moral de la sociedad, la convivencia y los primeros cimientos de la reconciliación (Joinet, 1996).

El pasado martes 23 de agosto, ante la plenaria del Senado, el padre Francisco de Roux, presidente de la Comisión de la Verdad, expuso el informe final en el que quedó detallado lo que ocurrió en Colombia durante el conflicto armado con la desaparecida guerrilla de las FARC.

Y como era de esperarse esto ocasiono el primer rifirrafe entre el petrismo y los partidos alternativos que le acompañan vs. El centro democrático; quienes hoy parecen centrar su oposición en no reconocer la labor llevada a cabo por la Comisión de la Verdad y la entrega del informe final sobre las cinco décadas de guerra que sufrió el país.

El padre De Roux en una de sus últimas funciones al frente de esta comisión dijo: “La responsabilidad de ustedes es legislar para que se hagan las leyes que se necesitan para hacer los cambios de fondo para que la paz sea posible, espero eso de este Congreso y luego que con su capacidad sean veedores, miren que se ejecuten estas recomendaciones”.

El Centro Democrático es fiel a su postura; a todo lo que no le gusta le endilga que tiene sesgo político e ideológico, y bueno le da rasquiña todo lo que representa paz y verdad.  Se atreven a decir que “el informe es una versión de la izquierda que quiere igualar al Estado en sus fuerzas con los grupos ilegales y terminan en cierta manera legitimando la lucha armada en el país”. Y mas aberrante es la negación de María Fernanda Cabal dice: “6.402 falsos positivos son un invento” de la izquierda.

Las comisiones de la verdad no son un invento de Colombia antes de nosotros han existido y todas tienen un objetivo en común “verdad y no repetición”. Por lo tanto, una vez más centro democrático y sus fieles demuestran lo errados que están del lado de la historia. No se puede temer a la verdad, que esta sea contada no es adoctrinamiento, es una deuda histórica y es lo mínimo que el estado puede hacer para subsanar sus errores.

Comisión nacional sobre la desaparición de personas de Argentina. Se creo en 1983 por decreto del presidente Raúl Alfonsín. Estuvo encargada de investigar las violaciones de derechos humanos ocurridos entre 1976 y 1982 periodo en que las dictaduras militares cometieron torturas violaciones y desapariciones contra la oposición. El informe se denominó ‘Nunca Mas’ y se entrego en 1984 y revelo la cifra de 8.960 desaparecidos.

En Chile, la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación investigó durante nueve meses hechos relacionados con tortura, desaparición forzada y asesinatos ocurridos durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973 – 1990). Su resultado fue el Informe Rettig que se entregó en febrero de 1991 al presidente Patricio Aylwin.

Tras leer el informe, el presidente Aylwin pidió perdón en nombre del Estado, en una emotiva alocución televisada, suplicó perdón de las víctimas y destacó la necesidad de avanzar hacia la reconciliación. Al tiempo, le pidió a las Fuerzas Armadas gestos de reconocimiento de responsabilidades por el dolor causado.

Contrario a esta solicitud, Pinochet respondió con un comunicado expresando su desacuerdo con el informe e insistió en que el ejército “había salvado la libertad y la soberanía de la patria con el golpe de 1973”. (En esta parte nos vemos en el espejo de Colombia y ya se pueden imaginar quienes son nuestros Pinochet).

En la noche del 26 de septiembre de 2014, 43 estudiantes de la Escuela Rural Normal de Ayotzinapa desaparecieron en la ciudad mexicana de Iguala, en el estado de Guerrero, y jamás se supo de ellos, hoy hasta Netflix tiene una serie documental sobre este caso; a Manuel López Obrador se le puede criticar muchas cosas en su gestión, de ser un populista de izquierda y muchas cosas más, pero algo que se le debe reconocer. Desde el inicio de su mandato en 2018, AMLO como se le conoce al presidente mexicano se comprometió a “encontrar la verdad sobre la desaparición de los estudiantes” y pocos días después anunció la creación de la Comisión de la Verdad.

El 18 de agosto de este año y tras 8 años de espera la comisión de la verdad en México concluyo: “La desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Isidro Burgos de Ayotzinapa la noche del 26 al 27 de septiembre de 2014 constituyó un crimen de Estado en el que concurrieron integrantes del grupo delictivo Guerreros Unidos y agentes de diversas instituciones del Estado mexicano”. La comisión también concluyó “que autoridades federales y estatales del más alto nivel fueron omisas y negligentes” e, incluso, las acusó de “alterar hechos y circunstancias” para establecer una conclusión “ajena a la verdad”.

La reflexión y los ejemplos son claros las comisiones de la verdad no son un capricho de los gobiernos, no son ideas populistas, mucho menos persecución ideológica de un partido contra otro. Argentina y Chile nos mostraron que hay futuro si hay verdad; México cuando eligió a AMLO, su primer presidente de izquierda en su historia, siendo su tercera candidatura la vencida, lo votaron en parte porque prometió llegar a aclarar lo ocurrido con los estudiantes de Ayotzinapa al final hizo.

No sabemos si Colombia ha tomado el ejemplo de México o viceversa ambas naciones han presentado el informe final de sus investigaciones en fechas muy cercanas y algo para destacar no es esa casualidad de los tiempos sino la necesidad que tiene la sociedad de conocer la verdad por muy dolorosa, vergonzosa, y nefasta que esta sea.

Escrito por Malkin Martinez Montes
Lic. En Humanidades con énfasis en lengua castellana. Magister en recursos digitales aplicados a la educación, universidad de Cartagena. Codirector y columnista del portal de opinión Soyciudadano.org Profile

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