Amigas y amigos es un gusto poder compartir con ustedes a través de la iniciativa Soy Ciudadano. En esta oportunidad quiero que podamos analizar los avances significativos que se están dando en la ciudad en materia de políticas públicas.
Al hablar de políticas públicas, hacemos referencia a un instrumento político-administrativo que permite construir respuesta a los problemas que enfrentan la sociedad y los territorios en sus distintos ámbitos, ya sea nación, departamento o municipio. En este orden, podemos entender la política pública como un mecanismo de planeación, que define una visión de trabajo, con objetivos, ejes y líneas de acción con las cuales se pretende combatir realidades sociales relevantes que afecten a la ciudadanía de un territorio especifico o una porción de ella. Este tipo de procesos resultan favorables y exitosos en la medida en que favorecen la concertación y creación de soluciones con la contribución de la administración pública, la ciudadanía, sociedad civil, gremios, la academia, así como movimientos sociales.
En tal sentido, es importante reconocer que todos tenemos algo que aportar en la solución de los problemas que nos aqueja como sociedad. Lamentablemente, no es muy común que tanto particulares como Estado se reúnan para encontrar soluciones y compromisos que ambas partes estén dispuestas a cumplir íntegramente, por lo general, los espacios de diálogos generan un ambiente en el que los actores sociales se dedican a quejarse de las dificultades que los afectan y el Estado se comporta como un todopoderoso papá que debe buscar la forma mágica para resolver las cosas y cambiar todo, empleando las falsas promesas como un mecanismo para apaciguar las necesidades urgentes.
La pregunta que me asalta ante este panorama es ¿este modelo tradicional si ha funcionado?, yo creo que no, continuamente gobierno tras gobierno en sus diferentes niveles se fracasa en la labor. La razón, los ciudadanos queremos que el Estado ponga el 100% de su atención y recursos para corregir las contrariedades culturales, económicas, sociales, seguridad y empleo que padecemos. Pero como colectividad humana local, ¿estamos colocando lo que a nosotros nos corresponde?, cuando los veedores ciudadanos deben estar pendientes de que se hagan bien las obras y proyectos, ¿Por qué callan cuando las cosas se están haciendo mal?, los que identifican en sus comunidades que existen personas violentas que están hurtando y se esconden allí, ¿Por qué no denuncian anónimamente?, cuando en los barrios saben que existen personas que están maltratando y abusando de niños ¿Por qué esconden el rostro y dicen eso no me incumbe?, ¿porque existen personas que continúan conduciendo vehículos alcoholizados conociendo los riesgos graves que corren para sí y para las otras personas?, debemos como sociedad hacer un mea culpa, pues nosotros hemos consentido la injusticia y la maldad en nuestra ciudad y después hemos dicho en que momento todo se salió de control.
Pues, se salió de control cuando no nos hicimos responsables de nuestra propia vida y decisiones individualmente pero también a nivel familiar y social. Estoy convencido de que es tiempo que los ciudadanos seamos más conscientes de nuestro rol en el Estado. Es el momento de despertar porque por años hemos estado minimizando nuestro papel y rol en ocasiones mostrando dejadez y desinterés, otros por su parte han sacado provecho de ese poder intercambiándolo por cincuenta mil pesos ($50.000) cada cuatro años.
Con todo, a pesar del escenario desalentador que tenemos, sigo creyendo que podemos tener esperanza en que las cosas cambien, pero no esperando que otros lo hagan por mí, sino haciendo que las cosas sucedan al esforzarnos y aportar de lo que tenemos para dar a los diferentes procesos que suceden a nuestro alrededor.
En acuerdo con lo anterior, el jueves 22 de septiembre de 2022, se llevó a cabo el lanzamiento oficial en la ciudad de Sincelejo en un acto público de la Política Integral de Libertad Religiosa y de Cultos en el Municipio de Sincelejo, este instrumento fue plasmado en el Decreto No. 509 del 9 de septiembre de 2022, con un rol protagónico desde el Comité Municipal de Libertad Religiosa, de Cultos y Conciencia del Municipio de Sincelejo, una instancia ciudadana que trabaja por los intereses del sector interreligioso, la cual por iniciativa propia fue la encargada de elaborar y trabajar el borrador de dicha política pública y puedo dar fe de ello, porque estuve allí siendo parte del proceso.
Precisamente una de las grandes satisfacciones de este año, fue ayudar a construir soluciones a los problemas de las comunidades religiosas y de personas de fe en el Municipio de Sincelejo. Modelo que se ha empezado a compartir en otras latitudes para ayudar a otros municipios a ponerse a tono con la libertad religiosa.
Lo anterior ha sido una experiencia que me ha dejado una enseñanza significativa, cuando el Estado pone interés, los sectores sociales esmero y las propias comunidades se apersonan de los procesos, si es posible lograr cambios significativos.
Luego, estoy seguro de que, si Sincelejo pudo hacer este avance importante en esta área y ha venido en estos años construyendo políticas públicas con diferentes sectores de la sociedad, es posible construir agendas que traigan bienestar a las comunidades y ayude a que todos seamos parte de la solución a los problemas que padecemos.
Sincelejo, si podemos.

Construir paz requiere una vocación activa, productiva y participativa.