“Esta columna incluye el informe de trasparencia internacional”
Hola, hoy inicio esta columna y usted dirá que confiancitas, bueno si ya nos leyó el domingo pasado se dará cuenta que quedamos por aquí: Hice un pequeño recorrido de lo nefasto que es para el país que hombres como Emilio Tapia hoy “tras las rejas” sigan delinquiendo, burlando a la justicia y agrandando su mito como el papá de los corruptos.
Toda una vida dedicada a la corrupción, en un país que está diseñado para robar”. Un Emilio Tapia que es a los dineros públicos, lo que Garavito es a los niños, cero penas cero arrepentimiento o vergüenza. Sus accionar es el reflejo son el reflejo de un alma desalmada, de un cruel, de un bárbaro de cuello blanco, al cual muchos de esa cultura traqueta, de camionetas blancas, wisky, y parranda le rinden admiración.
Para mi columna de hoy recuerdo que el domingo pasado invite a todos volver a nuestro espacio digital esta vez para conocer el informe de corrupción hecho por trasparecía internacional.
Pero antes de hablar del informe quiero refrescarle la memoria con algunos cuantos casitos de corrupción que a lo mejor han quedado en el olvido y razones no es que tengamos mala memoria, o que la prensa deje de hacer mención de ello; creo que las razones a parte de la impunidad en algunos casos, donde la justicia aún sigue cojeándoles y nada que cae.
La razón para que estos casos entren al cuarto de san alejo es una colombianada,y es que se ha destapado la olla podrida del cartel de la contratación y creemos que eso es le final y no se ha descubierto bien ese cuando surge el cartel de los pañales, el cartel de las escobas por citar un ejemplo y a la hora de la verdad uno termina viendo que el siguiente que tiene el decoro de llamarse cartel de nombre con otro apellido, tiene un despilfarro mayor y así la escala no decrece y las vidas se empobrecen y tienen la culpa todos menos la corrupción.
Los casos más sonados de corrupción de los últimos años (No se está incluyendo el del ministerio de las Tic con Karen Abudinen ahora la victima) y los costos económicos que han representado para la nación. Estos son:
Reficar. Es el caso de corrupción más grave en los 200 años de historia»: la refinería tuvo un costo de 8.016 millones de dólares, más del doble de los 3.777 millones de dólares presupuestados inicialmente. El descalabro de Reficar es producto de las transformaciones de Ecopetrol que fueron ordenadas por los dos gobiernos de Álvaro Uribe a partir del Decreto ley 1760 de 2003.
El cartel de la hemofilia: En este caso, que afectó a los departamentos de Bolívar, Caquetá y Córdoba, se esfumaron $ 86.000 millones en pagos de tratamientos no POS a falsos pacientes. Están involucrados 10 exgobernadores y sus tentáculos llegan hasta el Congreso de la República en donde salió salpicado el exsenador del Centro Democrático Daniel Cabrales.
Saludcoop: Se trata de unos de los mayores descalabros a la salud en Colombia. Cerca de $1,4 billones desparecieron en bonificaciones exageradas, compras de finca raíz, viajes e inversiones en el extranjero.
Alimentos escolares: Otros $ 85.000 millones se perdieron en los famosos PAE. Sobrecostos de los alimentos que se vendía en los Programas de Alimentación Escolar.
Y para cerrar nuestro Top Five, tenemos el. Carrusel de los contratos: $2,2 billones de plata de los bogotanos resultaron comprometidos en el amaño de millonarios contratos de obras públicas en Bogotá. Los hermanos Samuel e Iván Moreno Rojas, así como el empresario EmilioTapia y otras 110 personas resultaron involucradas en el mayor escándalo de corrupción que ha golpeado a la capital de los colombianos.
El último informe de Transparencia Internacional ubica al país en el puesto 92 de 180, muy alejado de los primeros lugares en los que los índices de corrupción son muy bajos. Colombia ha permanecido en ese lugar de la lista desde 2012.
Colombia permanece estancada en una red interna de corrupción desde 2012, hecho que la mantiene entre los peores lugares de la lista de países menos corruptos del planeta y 2020 no fue la excepción, ya que de acuerdo con el más reciente informe del Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2020 que realiza Transparencia Internacional, Colombia está en el puesto 92 de las 180 naciones evaluadas, y obtuvo una calificación de 39 puntos sobre 100, donde 0 significa corrupción muy elevada y 100, ausencia de corrupción.
“Estos resultados lo que comprueban es que estamos estancados, en más de una década no nos hemos movido ni para atrás ni para adelante y eso parece revelar que en el país no existe realmente una voluntad política ni del Gobierno ni de las instituciones sociales de hacer reformas para combatir esta situación”, explicó Camilo Enciso, director del instituto anticorrupción.
En la región, de acuerdo con el informe de Transparencia, Colombia obtiene el mismo puntaje de Ecuador (39/100) y se ubica por debajo de Uruguay (71/100), Chile (67/100) y Argentina (42/100), y por encima de Brasil (38/100) y Perú (38/100). “Entre los países que hacen parte de la OCDE, Colombia ocupa el penúltimo puesto entre 37, superando únicamente a México”, dijo Transparencia.
Para atacar la corrupción y continuar dando respuesta a la crisis global, Transparencia Internacional “recomienda fortalecer los órganos de control con suficientes recursos e independencia; asegurar una contratación pública abierta y transparente, libre de conflictos de interés y bajo precios justos; defender la democracia y facilitar el control ciudadano; y garantizar el acceso a información pública”, reza el informe.
Finalmente, la organización internacional dice que en Colombia se debe pensar en una reforma política “que fortalezca la transparencia en la financiación de partidos y campañas políticas; mayor eficacia y transparencia en el poder judicial; fortalecimiento de canales internos de denuncia y protección a denunciantes; y la garantía de la protección a la vida, el acceso a la información pública, la libertad de expresión y el acceso a la justicia”.
Ejercicios de divulgación como estos son necesarios y pertinentes porque de una u otra manera nos permiten acercar realidades, colocar en contextos verdades que muchas veces los mismos órganos de control quieren tapar.
Con mayores kilates, pero bajo el mismo pretexto nos encontramos y desde este espacio agradecemos a esa prensa muchas veces independiente donde se destacan nombres como Gonzalo Guillen, María Isabel Rueda, Daniel Coronell, Yhoir Akerman, Ricardo Calderon, Maria Jimena Duzan, Paola Herrera. Todos con sus investigaciones y denuncias han hecho posible que escándalos de corrupción no queden en el anonimato, podría decir que su olfato sabueso es más agudo que el de la misma fiscalía y contraloría que parece siempre quedar en deuda con la verdad.
Radiografia-Corrupcion en Colombia 2016-2021

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