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La inflación al cuello en Sincelejo

Amigos es un gusto poder compartir con ustedes a través de la iniciativa Soy Ciudadano. En esta oportunidad quiero que podamos analizar...

Amigos es un gusto poder compartir con ustedes a través de la iniciativa Soy Ciudadano. En esta oportunidad quiero que podamos analizar como el fenómeno económico conocido como inflación, se encuentra afectando los precios de los productos en el Municipio de Sincelejo.

Inicialmente, cabe mencionar que la inflación es un aumento sostenido y generalizado en el nivel de precios. Esto conlleva a que el valor adquisitivo de los salarios e ingresos que todos recibimos sin importar la actividad productiva pierda solvencia, con lo cual los ciudadanos sufrimos, pues ya no alcanza el mismo dinero devengado para comprar lo que antes se adquiría.

Ahora bien, es clave entender que esta inestabilidad de precios genera una crisis familiar y social que se traduce en el agravamiento del hambre, la desnutrición y la pobreza, en la medida en que se hace más difícil y más costoso adquirir los productos mínimos para la existencia digna humana. Por esta razón es necesario comprender el por qué se produce la inflación y perseguir su disminución.

En efecto, existen dos categorías de inflación, esto es, la inflación de demanda y la inflación de oferta. La primera se presenta cuando los agentes económicos (personas físicas o jurídicas que participan en una economía) tales como el gobierno, las empresas, las familias y los bancos quieren adquirir más productos en el mercado de los que están disponibles, esto genera una mayor demanda, que a su vez genera que los productos aumenten su precio y crezca la inflación. Uno de los ejemplos de control a este tipo de fenómeno, se presenta en el aumento controlado del salario mínimo ¿y esto por qué?, pues si el salario mínimo sube más de lo que debe subir para mantener el poder adquisitivo del dinero, las personas van a comprar más cosas y por ende se genera un aumento de precio, pues la demanda excede la oferta.

De otra parte, la inflación de oferta se presenta cuando se reduce la cantidad de productos disponibles para vender por lo que existirá una lucha por la adquisición de estos, que se traducirá en una presión inflacionaria. También se presenta una inflación de oferta cuando los productores aumentan sus precios debido a los costos en los insumos que se necesitan en su proceso de producción. Un ejemplo común de ello en Colombia se advierte en el caso de los combustibles, pues cuando estos aumentan su precio, se convierte en una presión inflacionaria para el sistema económico, pues todos los sectores que necesitan del combustible en sus procesos productivos incrementan a su vez el costo. Igualmente, podemos advertir esta afección económica cuando se presenta la devaluación de la moneda colombiana, esto es, el peso. Así al perder valor nuestra moneda en el concurso internacional resulta más costoso para los importadores adquirir en el extranjero materias primas para elaborar los productos que ponen a disposición de los consumidores en el mercado, causando un aumento inflacionario en todos los productos del país que usan los productos provenientes del extranjero.

Luego de analizado el panorama anterior, la pregunta natural es ¿Cómo combatir la inflación?, aquí es necesario reconocer la responsabilidad que tiene en nuestro país el Banco de la República, a quien le fue conferido en los términos del artículo 373 de la Constitución Política, la guarda del mantenimiento de la capacidad adquisitiva de la moneda y la política monetaria, razón por la cual, importantes medidas para tratar de reducir la inflación provienen del Banco Central, en especial la que se ha denominado desde el año 2000, un esquema  de inflación objetiva, para ello el banco fija una meta anual para tazar cuanto aumentara la inflación, asunto que debe regir el aumento de los precios y mantener estables las expectativas de inflación. Sin embargo, cuando existe variaciones importantes que afectan la inflación, el Banco de la República emplea el aumento de las tasas de interés en la economía, es decir, aumento de los costos de los créditos induciendo que las personas se endeuden menos y se decidan por ahorrar, en virtud del alto costo de los intereses. El objetivo para lograr entonces es que las personas y empresas se endeuden menos y reduzcan gastos, lo que generará con el tiempo un descenso de los precios en la economía y por ende reducirá la inflación.

Hasta aquí, hemos visto en panorama que es la inflación, como se produce, el papel del Banco de la República y que herramienta emplea esta entidad para controlarla. Pero un aspecto muy importante que afecta de forma importante la estabilidad de la economía y la inflación es la confianza del consumidor. La razón de esta vital consideración es que cuando la inflación crece si existe una confianza por parte de las personas en las instituciones, así como en la recuperación y normalización de la economía, ello va a permitir que al cabo de un corto plazo el alza en los precios descienda y vuelva a su cauce normal. Empero, el gran peligro se encuentra cuando la insatisfacción, incertidumbre y desconfianza aumentan, ya que ello puede provocar que no exista la esperanza de una recuperación económica y que se conviertan en permanente las alzas, pues los agentes económicos incorporan esa realidad dentro de sus planes a futuro estableciendo con ello un patrón de permanencia.

En este sentido, es menester señalar que en Colombia estamos siendo afectados por un fenómeno inflacionario que es preocupante precisamente porque, a las graves cifras de pobreza y hambre del país, se padece una inflación para el mes de octubre de 2022, calculada en 12,22%, la más alta en 22 años en Colombia. A su vez, este panorama ha afectado a la ciudad de Sincelejo, ya que es la ciudad donde hubo un mayor aumento de la inflación, en el mes de octubre pasado, llegando a 14.89%, lo más preocupante es que por productos los aumentos se vieron reflejados en alimentos, en especial la papa, la arracacha y el ñame, así como en productos de primera necesidad de los consumidores.

Todo este panorama nos invita a ser reflexivos como sociedad, primero para no agravar la inflación actual, segundo para hacer un llamado enérgico a las autoridades a ser cuidadosas con los mensajes que se están realizando desde los diferentes ministerios y carteras del Estado Colombiano para no empeorar el clima de incertidumbre que existe y un llamado a la responsabilidad en la carga tributaria que se quiere imponer al pueblo colombiano, pues la Constitución impone al presidente buscar la paz pero esta no es posible con el hambre y los impuestos al cuello.

#LeoEscribe

Escrito por Leonardo Oviedo Revollo
Abogado, Especialista en derecho administrativo, con estudios de Maestría en Derecho de Estado con énfasis en Derecho Administrativo. Profile

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