Grillete carnoso,
que carcome tu garganta,
su dermis lacerante
es como una mole cargante;
Ladrido ahogado y pertinaz
ulula ya indoloro,
canino esculpido en la pena diaria
con el buril de la mano bestiaria;
Equino galopante,
de cuello largo y arqueado,
se ausentó tu brío
¡con los agravios del vil desmedido!
Tu cojera dolorosa
te ha robado años de vigor,
tus pezuñas largas
hacen mella con tus horas amargas;
Maúllas aterrado
por los callejones,
hueles a pelaje chamuscado,
horrendo acto de un ser humano malvado;
Tus huellas se detienen,
ya es nula tu voluntad,
te derriba la hiel
que brota del corazón
del vil escarnecedor.
Infame magnicida
mayordomo de la tierra,
¡traidor de Dios!
Destello.

Cien días de gobierno ¿Suficiente para decir que vamos por el camino correcto?