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Corazón agradecido.

Amigos es un gusto poder compartir con ustedes a través de la iniciativa Soy Ciudadano, quiero agradecerles muy especialmente en esta última...

Foto del avatar Escrito por Leonardo Oviedo Revollo · 1 min read >

Amigos es un gusto poder compartir con ustedes a través de la iniciativa Soy Ciudadano, quiero agradecerles muy especialmente en esta última columna del año, su grata compañía y lectura de nuestro semanario, pero también por apreciar y valorar el gran trabajo que realiza cada uno de los valiosos escritores del portal.

Faltan cerca de 11 días para finalizar el año 2022, y es indudable que nuestra mente empiece a realizar un balance de lo vivido, allí en los recuerdos encontraremos satisfacción en los aciertos del año y remordimiento por los desaciertos. No obstante, a estas alturas del partido, conscientes de la imposibilidad de cambiar el pasado, o como lo refiere una frase añeja en términos coloquiales «Lo hecho, hecho esta», con todo hay mucho por agradecer, puesto que cada experiencia de vida negativa o positiva es una oportunidad para aprender y madurar.

Este año vino cargado de muchos cambios como país, que nos han llevado a tiempos que podríamos definir como inciertos y complejos, debido a que, a pesar de la reforma tributaria, la creación del ministerio de la igualdad y otras disposiciones muy rimbombantes del actual gobierno, el descontrol inflacionario como lo explique en anteriores columnas, aflige a los más vulnerables y oprime la economía de los estratos medios. ¿En que parara todo esto?, la verdad no lo sabemos, sobre todo porque los pronósticos mundiales hablan de una recesión económica para el 2023.

A nivel de ciudad, el panorama no es claro, puesto que la percepción ciudadana en Sincelejo se ubica en el sector de la desesperanza y la carencia de oportunidades en una ciudad con la tasa de informalidad más alta del país con un 68,9% y con un comercio que no se recupera de la pandemia.

No obstante, a pesar del horizonte desalentador, mi llamado es a agradecer a Dios por este año que acaba, porque nunca nos desamparó, por el contrario, su gran amor y fidelidad siempre nos sostuvieron. Ahora respecto al nuevo año, les invito a tener un corazón agradecido porque, aunque desconocemos el porvenir, caminamos de la mano de Jesús y confiamos en su amor leal que siempre hará que podamos seguir adelante a pesar de las limitaciones y vicisitudes. Hoy me aferró al Salvador quien promete en su palabra descanso y paz a todo aquel que en Él confía.

Amigos les envío un fuerte abrazo a todos, deseando para ustedes y sus familias una feliz navidad y un grato y prospero 2023, un año de nuevos comienzos. Hasta la próxima.

#LeoEscribe

Escrito por Leonardo Oviedo Revollo
Abogado, Especialista en derecho administrativo, con estudios de Maestría en Derecho de Estado con énfasis en Derecho Administrativo. Profile

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