Eres un gran artesano
porque revives con destreza
la utilidad de un calzado,
que con el tiempo ha desmejorado;
Calidad de vida
entregas a un zapato desgastado,
a una suela o un tacón
reactivas su función;
Martillo y puntillas
resuelven con prontitud
la fijación de la plantilla
de una sandalia o zapatilla;
El punzón y la aguja
se ponen de acuerdo
para resolver la rotura
y hacer el remiendo;
Zapatero, siempre sacando de apuros.
Con tus trajinadas y pegajosas manos
solucionas lo que para uno
resulta un problema seguro,
pues nuestro atuendo requiere
de un calzado adecuado y oportuno;
No es la moda, es la ocasión,
pues con pantufla, babucha o escarpín,
sea tenis o botín
nos valemos para ir a pasear o disfrutar del festín.
Destello

La falsa superioridad del lector