Yo te llamo raíz
porque tus brazos resguardan
los temblores de la tierra;
Yo te llamo raíz
porque tus manos se conectan
con el lenguaje del mar;
Yo te llamo raíz
porque creces al contrario
para sostener las cargas;
Yo te llamo raíz
porque el campo reverdece
con tu savia fuente;
Yo te llamo raíz
porque en silencio labras
lo que la naturaleza te confía;
Yo te llamo raíz
porque eres el útero fecundo
que reproduce con amor;
Yo te llamo raíz
porque absorbes de la santa natura,
la fuente de la vida;
Yo te llamo raíz
porque con tu cuerpo y tu pelo,
abres los caminos;
Yo te llamo raíz
porque tu cofia bendita
se robustece hasta los tuétanos;
Yo te llamo raíz
porque cuando abrazas el agua,
tu hermosura se hace nítida;
Yo te llamo raíz
porque tu apariencia es fina,
compacta y vigorosa;
Yo te llamo raíz,
porque los huracanes embisten
y tu relisiencia se engalana;
Yo te llamo raíz,
te llamo mujer,
te llamo fémina,
esencia nívea,
ilustración majestuosa del Creador.
Destello.

Ni Bukele es tan santo ni Petro es tan diablo