Despierta o dormida,
no importa el estado,
mis cinco sentidos coinciden,
advierten el caos mundial al que hemos llegado;
Mis ojos conectan con el ladrón
con la bomba que estalla
en otra nación;
Observan absortos
el puñal entre su mano blandido,
que incrusta sobre la humanidad
de aquel al que llama enemigo;
Escasearon las lágrimas
de aquel humano que sentía,
porque en gélida su alma, se convertía;
Mi nariz respira aire contaminado,
a deterioro de planeta,
a maldad de hombre
que juega con el cosmos cual marioneta;
Se derrite el glaciar,
con el calentamiento terrestre,
se muere la fauna polar,
con la acción humana tan agreste;
Mi oído filtra la noticia feroz
de aquel que urdió el plan siniestro,
para acallar la voz del oprimido
que conversó con la muerte en el encierro;
Vibra mi tímpano compungido,
con el llanto del vulnerable individuo,
le despojaron la vida existiendo,
y la indolencia juega con su lamento;
Admiro con mis manos, el fruto de un vientre,
me empapo de la pureza de sus ojos,
de la inocencia de su ser que nace puro,
pero que con el malicioso tiempo se hace impuro;
En un lazo de abrazos, como gajo de uvas,
se buscan los que consuelo hallan,
los que conjugan experiencias parecidas,
o los que no buscan consuelo,
porque todo lo perdieron,
ahora poseen gélidos corazones;
Y para armonizar mis sentidos,
aparece la vigorosa reina de la dualidad,
la lengua, esa que bendice y a su vez maldice;
Ha cabalgado tierras populosas,
ha generado guerras sanguinarias,
por años, por siglos,
ha sido de la hecatombe, el símbolo.
Pero su natura ha sido erigir por todos los tiempos,
los latidos de la tierra,
el sosiego de las razas,
y la bendición que sana y transforma almas;
Destello

Un mensaje para quienes aspiran gobernar a este pueblo Sucreño.