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Hurto a personas en Sucre y Sincelejo. ¿sin control?

Según el Sistema de Información Estadístico, Delincuencial Contravencional y Operativo de la Policía Nacional, en sus siglas SIEDCO, hasta la fecha y...

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Según el Sistema de Información Estadístico, Delincuencial Contravencional y Operativo de la Policía Nacional, en sus siglas SIEDCO, hasta la fecha y a pesar de las circunstancias de movilidad restringida que ha significado la pandemia del COVID-19, el delito de hurto a personas no da tregua y la seguridad sigue siendo una materia pendiente de la administración departamental y municipal, mientras tanto la ciudadanía sigue siendo afectada por el hampa.

De acuerdo con el SIEDCO durante lo transcurrido del año 2020, han sido denunciados en el Departamento de Sucre 1082 casos de hurto, de los cuales el Municipio de Sincelejo concentra 733 hechos de este tipo, lo cual nos muestra que la capital sucreña posee el 67.7% de los sucesos delictivos. Estas cifras son preocupantes en un contexto, donde señala también el Departamento Administrativo Nacional de Estadística -DANE- que en el país el 71% de las personas víctimas de delito por hurto no realizan la respectiva denuncia con motivo en temor, inversión de tiempo, impunidad y poca efectivad de las autoridades de policía y judiciales en la investigación y enjuiciamiento de los responsables por este tipo de hechos.

Lo anterior evidencia que el alto grado de inseguridad en el que vivimos y el impacto del hurto en la cotidianidad de los sincelejanos y sucreños. Llegando al punto de generar terror al caminar por las calles y extinguir las charlas familiares de antaño en la terraza de las casas por pánico a sufrir un hurto que se ha vuelto un elemento ya incorporado a la normalidad entre los ciudadanos.

Así las cosas, es pertinente considerar que al margen de los efectos económicos y materiales por la pérdida de los bienes que genera un asalto. Rara vez se consideran los efectos psicológicos del mismo, los cuales en algunos casos son difíciles de superar. Entre estos, se han identificado la sensación constante de inseguridad, insomnio, depresión, miedo, ataques de ansiedad y pánico, todos estos sentimientos avivados por el recuerdo de lo sucedido y el daño que pudo causar en casos dolorosos como la muerte de un ser querido o amigo, así como una lesión o cicatriz que trae a memoria lo sufrido, constituyen una verdadera alteración mental con la que deben lidiar las víctimas.

En efecto, lo que los habitantes sucreños y sincelejanos esperamos de las autoridades civiles, policiales y judiciales son verdaderas estrategias conjuntas para combatir este mal que sigue creciendo en nuestra tierra y que aleja de nosotros la esperanza de poder vivir en verdadera tranquilidad. En principio debe empezar a socializarse cuales son las limitaciones se tienen hoy que afectan la contundencia de la justicia, segundo desarrollar una agenda de trabajo conjunta para eliminar esas limitaciones y tercero vigilar continuamente los avances en esta materia. Es tiempo que en Sucre y Sincelejo se vea un trabajo serio por nuestra seguridad.

Finalmente, algunos componentes esenciales que desde este espacio queremos proponer para impactar el hurto en nuestro departamento y capital constituyen:

  1. Liderazgo departamental y municipal. No deben ser delegadas las funciones de control y vigilancia. El papel protagónico de la primera autoridad es fundamental para el compromiso del resto de fuerzas.
  2. Integración de medidas de seguridad con proyectos sociales, urbanísticos, culturales y deportivos. En ciudades como Medellín, esta experiencia ha sido exitosa.
  3. La policía nacional debe tener un rol preponderante. La experiencia, conocimiento y trabajo de inteligencia que tiene en las comunidades es vital.
  4. Perfilar a los capturados por el delito para identificar rasgos característicos, zonas de influencia, criminalidad organizada. Esto permite desarrollar estrategias de anticipación al crimen e intervención en las comunidades.
  5. Sinergia e innovación en las estrategias de seguridad que permita una fluida interrelación entre la sociedad civil, empresarios y autoridades, así como el uso de las herramientas tecnológicas que permiten identificar dónde y analizar el porque de las dinámicas criminales.
Escrito por Leonardo Oviedo Revollo
Abogado, Especialista en derecho administrativo, con estudios de Maestría en Derecho de Estado con énfasis en Derecho Administrativo. Profile

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