El mundo político colombiano está acostumbrado a los escándalos, semana tras semana nos despertamos con un galimatías diferente, ya sea por corrupción en alguna entidad del Estado o por audios e interpretaciones ilegales y legales.
En este espacio pretendo señalar como uno de los actores responsables de este nefasto panorama lo constituyen los partidos políticos, que hay que señalar son fundamentales dentro de nuestro modelo de gobierno pero que hoy carecen de moralidad.
Para entender el papel de los partidos políticos es importante ilustrar que la democracia es un modelo de gobierno que es definido según el Diccionario de la Lengua Española como: “Forma de gobierno en la que el poder político es ejercido por los ciudadanos.” Esta visión del ejercicio del poder político fue una respuesta a los autoritarismos y totalitarismos que encarnaban formas de gobiernos tiránicos en el siglo XX. Una de las formas de la democracia que adoptamos en Colombia es la democracia representativa en la que residiendo la soberanía (poder) en el pueblo, este ejerce dicha potestad por medio de representantes. A efectos de promover la participación del pueblo aparecen los partidos políticos como agentes mediadores entre los ciudadanos y el gobierno.
En este orden, los partidos políticos pueden definirse según Ramón Cotarelo como: “toda asociación voluntaria perdurable en el tiempo dotada de un programa de gobierno de la sociedad en su conjunto, que canaliza determinados intereses y que aspira a ejercer el poder político o a participar en él mediante su presentación reiterada a los procesos electorales”. En efecto, los partidos políticos son agrupaciones que tienen un solo propósito llegar al poder e implementar una agenda de intereses, principios y valores democráticos. Para sus propósitos los partidos políticos se sirven de personas denominadas candidatos que representan sus postulados y que deben servir a los intereses de la colectividad que representan, en otras palabras, son la cara del partido político.
Así las cosas, en la experiencia colombiana tenemos que señalar a los partidos políticos lamentablemente como responsables de guerras bipartidistas como el frente nacional. Los protagonistas de esta barbarie fueron los partidos conservador y liberal quienes se disputaban a partir de la violencia en aquel entonces el poder. Y son hasta el presente partidos que aun siguen vigentes y con gran influencia en todo el país, pero algunas de las caras de estos partidos han resultado ser personas posteriormente condenadas por concierto para delinquir, narcotráfico, constreñimiento al elector y vínculos con grupos paramilitares. Es decir, avivadores y parte del conflicto armado interno que hemos sufrido, y que decir que el narcotraficante más famoso en la historia de Colombia fue senador por la colectividad liberal.
Aunque otros partidos emergentes han ido posicionándose, no se han dado mayores cambios en el panorama político, partidos como cambio radical, partido de la U y polo democrático se han sumado al problema sin aportar mayores soluciones como colectividad. Es tiempo que desde la fuente del poder el pueblo colombiano se generé un cambio real castigando electoralmente a partidos políticos que se han convertido en maquinarias de corrupción, es tiempo de desarrollar una cultura moral en la política y respaldar nuevas iniciativas y mejores valores, pues por lo que vemos históricamente los partidos políticos tradicionales y otros más recientes se caracterizan porque no hacen mea culpa y son incapaces de reformarse a sí mismos.

La vida es un ratico