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Majagual ¿el mejor pueblo del mundo?

He escuchado a mucha gente del Municipio decir que «Majagual es el mejor pueblo del mundo». Entiendo que lo hacen con las...

He escuchado a mucha gente del Municipio decir que «Majagual es el mejor pueblo del mundo». Entiendo que lo hacen con las mejores intenciones, sin embargo, no deja de darme vueltas en la cabeza las siguientes apreciaciones, que no buscan ser mal interpretadas por las personas que creen que exponer estos puntos de vista es no amar y querer el progreso de la región. Contrario a esto, si me quedo callado ante la injusticia y opresión, sería igual de opresor y no sería digno del amor que he encontrado en el ejemplo de la gente humilde y sincera de este pueblo que sueña con un mejor futuro.

Siendo así, tengo que decir que, cómo puede ser el mejor pueblo del mundo un lugar donde se va la luz dos y hasta tres veces al día. Donde las personas tienen que comprar el agua, porque el agua potable que llega a las casas no tiene las garantías sanitarias para ser consumida; además, en ocasiones el agua potable se va hasta una semana. Cómo puede ser el mejor pueblo del mundo un lugar con índices tan alto de corrupción. Aquí los políticos que más plata tienen para comprar los votos son los que ganan las elecciones, aquí no triunfan las ideas sino las bolsas de cemento, las hojas de zinc y los 50.000 pesos. Aquí gana el bien individual por encima del bien comunitario, es decir, si el alcalde de turno me da un puestico en la alcaldía o los cincuenta mil pesos, voto por él, sin tener en cuenta la comunidad de la que hago parte y las consecuencias que esto puede traer para ella.

Cómo puede ser el mejor pueblo del mundo una región que no tiene un lugar donde los jóvenes puedan hacer sus carreras universitarias al terminar la secundaria. En vez de eso, tienen que salir como inmigrantes a una región desconocida donde tienen que pasar muchas necesidades. Al final estos jóvenes terminan sus carreras, explotan al máximo su potencial e ideas, que luego son ejercidas en la región de la que ahora hacen parte, todo porque no encontraron una oportunidad en el pueblo de sus amores. Debemos comenzar a darnos cuenta que en la medida qué los jóvenes se vayan a otras regiones a brindar su conocimiento e ideas, nuestro suelo seguirá estancado.

Cómo puede ser el mejor pueblo del mundo un lugar donde la salud no es sinónimo de vida, bienestar y confianza sino de muerte, miedo y corrupción. Cómo puede ser el mejor pueblo del mundo un lugar donde el periodismo es parcial y no tiene un sentido crítico que esté del lado de la información objetiva, aquí las cámaras y las noticias apuntan donde hay intereses de por medio, no apoyan las ideas y se ponen del lado del victimario y no de las víctimas.

Cómo puede ser el mejor pueblo del mundo un lugar que no le brinda garantías a sus campesinos, que los olvida, ejemplo de eso son las muchas deudas económicas en las que quedaron después de la venta de la patilla de este semestre. Cómo puede ser el mejor pueblo del mundo, un lugar que hace de las empresas comunitarias creadas para el beneficio y desarrollo de la región un negocio familiar.

Cómo puede ser el mejor pueblo del mundo un lugar que no cuenta con un gobierno abierto y receptivo, dispuesto a escuchar lo que los ciudadanos y ciudadanas quieren trasmitir para contribuir a mejorar la política y la gestión de los asuntos públicos. Ignorando que para que una población como la nuestra proporcione mejores servicios y oportunidades, debe valorar las riquezas incalculables que hay en las personas y las diferentes comunidades. Cada comunidad posee un sin fin de ideas que bien utilizadas pueden contribuir eficazmente a la solución de los diferentes conflictos que aquejan a nuestro población.

Desde mi apreciación, es imprescindible la participación de todos los hombres y mujeres que quieran implicarse en los problemas que nos afectan, aportando puntos de vista, inquietudes y soluciones. Como puede ser el mejor pueblo del mundo, un lugar que ha hecho de muchas de sus riquezas ecológicas el espacio donde las personas se siente con la libertad de destruir a todo lo que encuentre a su paso. El río Mojana, ese baluarte de nuestra infancia, cargado de experiencias que marcaron nuestras vidas, hoy es, el lugar donde la gente sigue arrojando sus basuras.

Somos un pueblo que en términos ambientales, somos destructores y no constructores de vida. En esa medida, la invitación respetuosa de este joven “majagualero” que sueña con un mejor mañana para nuestro pueblo, es que cambiemos las palabras «Majagual es el mejor pueblo del mundo» por «Majagual es el pueblo que más amamos» Estas son palabras completamente diferentes que buscan encarnar lo que significa esta región para nosotros, principalmente, por todo lo que hemos vivido y conocido. Sin embargo, no busca ignorar las realidades que estamos viviendo y nos aquejan.

En este punto, entiendo que algunos críticos dirán: por qué no mirar las cosas buenas que se han logrado y quedarnos con eso, por qué mirar lo que no se ha hecho bien. Mi respuesta inmediata será que tienen razón, reconozco que se han logrado cosas buenas. Pero también les digo, el espíritu crítico es el motor del progreso de toda región. Ignorar los puntos bajos, que me atrevo a decir que hasta este momento son más, y, enfocarnos solo en los puntos buenos no es la solución. Este tipo de ideas lo que hace es crear un pueblo sumiso que funciona como un títere que espera la orden de su titiritero. Este tipo de pensamientos lo único que logra es permitir que las formas de opresión encarnadas en políticas injustas y ciudadanos corruptos inyecten su veneno tan profundo haciendo creer a la población que es imposible lograr un cambio.

Por eso, no es nada raro escuchar a muchos ciudadanos decir, todos son lo mismo, esto siempre va ser igual. Cuando escuche esto, sepa usted que se debe al veneno de la corrupción y la opresión que ha infectado de manera significativa a la gente, privándolos de toda esperanza y aspiración de cambio basados en políticas justas y ciudadanos íntegros. También, pensar que todo marcha bien, cuando la verdad es otra, lo que hace es crear un pueblo conformista que cree que un político que hizo cincuenta metros de pavimentación durante su campaña es el mejor de todos. Un pueblo conformista que cree que recibir un mercadito es todo lo que debe hacer un alcalde, un pueblo conformista que ignora que como seres creados a imagen y semejanza de Dios; estamos llamados a vivir con dignidad.

Los gobernantes y habitantes de nuestra región, deben orientar sus políticas más hacia la dignidad del ser humano, todo sistema político que no tenga en el centro al ser humano, su dignidad y bienestar integral, es diabólico y debe ser castigado en las urnas por un pueblo que quiere libertad. Al mismo tiempo, cuando creemos que solo debemos hablar de lo bueno, creamos un pueblo conformista, que cree que la pobreza y desigualdad en nuestra región no es algo grave, y nos justificamos bajo la triste premisa de que la pobreza siempre ha existido y que esto es algo normal. No, esto no es normal, lo normal es que todos, sin excepción de personas, podamos ser tratados de manera más justa en el reparto y bienestar de los recursos de la región.

Aquí en Majagual, ser pilo no paga, aquí las nuevas generaciones, con razón, dicen, eso de estudiar el bachillerato para qué, si al final cuando salga nadie me va ayudar a ser profesional y mi familia no tiene recursos para eso. No puedo dejar de pensar cuándo fue que permitimos que la educación se convirtiera en un bien económico al alcance de pocos y no un derecho de todos.

No obstante, les invito a reflexionar sobre estos asuntos, como pueblo nos falta mucho, la corrupción ha hecho y desecho, hasta el punto que creemos que vamos por el camino correcto, ignorando las realidades que nos aquejan y hasta declaramos que somos el mejor pueblo del mundo.

Pero la solución está en nuestras manos, debemos comenzar por despertar un espíritu crítico, que proponga ideas y no trague entero, que en vez de eso, se oponga a la injusticia, ame el cambio, apoyado en políticas justas basadas en la integridad. Y, que sin temor, algún día y fundamentado en realidades, juntos podamos decir, ¡Majagual el mejor pueblo del mundo y el pueblo que más amamos!

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