Historias

Leicester City

“Lo que le da salud a la competencia es la posibilidad de desarrollo de los débiles” Dejando a un lado la situación...

“Lo que le da salud a la competencia es la posibilidad de desarrollo de los débiles”

Dejando a un lado la situación actual que vive mi país la cual no es nada fácil, ni nada sencilla de resolver para los dirigentes políticos.  Hoy quiero traer a la palestra una historia de algo que también apasiona, aglomera gentes, exacerba reclamos y alabanzas.

Me refiero al maravillo mundo de la pelota o la caprichosa como le llaman algunos. El futbol es ese deporte donde los David se pueden enfrentar a los Goliat e imponerse y eso es lo lindo de este deporte capaz de romper la estadística y la lógica.

Precisamente, observé ayer el triunfo del equipo Leeds United contra Tottenham, un equipo recién accedido y con menos presupuesto pero con amor propio y disciplina en su juego al punto de dominar completamente a su rival. De allí que comparta las acertadas palabras de su Director Técnico Marcelo Bielsa quien al ser consultado sobre la creación de una Super Liga Europea señaló:

“Los más poderosos son lo que los son por lo que producen y convocan, pero el resto son indispensables y lo que le da salud a las competencias es la posibilidad del desarrollo de los débiles, no el exceso de crecimiento de los fuertes. La lógica que impera en el mundo y el fútbol no está esta fuera de eso, es que los ricos sean más ricos a costa de que los débiles sean más pobres”

Una de las historias más fascinantes en este mundo del futbol donde los débiles terminan venciendo a los fuertes pasó por allá en el año 2015 cuando un desconocido y humilde equipo de Leicester, que lleva el mismo nombre de su ciudad se coronó campeón de la Premier League Inglesa  algo impensado al inicio de temporada.

Este humilde equipo fue dirigido por Claudio Ranieri, un afamado técnico italiano durante un año, el Leicester City había esperado 132 años para festejar esta hazaña: coronarse campeón por primera vez de la Liga Premier. Fue un título logrado con un puñado de jugadores que nadie quería y por un club en el que nadie ni sus hinchas, ni sus rivales, ni las casas de apuestas que manejaban una probabilidad de 1 entre 5000, y mucho menos el país entero creían que existía la posibilidad de ser campeones.

Como cualquier equipo con el agua al cuello debido a los flojos resultados de las últimas temporadas y con poco presupuesto, apostó lo poco que tenía a buscar el talento que podía comprar. Para eso, casi desde 2012, tuvo que aceptar en su plantilla a seis jugadores con agente libre: esto es, desempleados.

Christian Fuchs, el exportero del Chelsea Mark Schwarzer, el ex lateral del Aston Villa Marc Albrighton así como Marcin Wasilewski llegaron al club sin costo por sus traspasos. Mientras que Andy King y Jeffrey Schlupp son producto de sus divisiones inferiores, por lo que no hubo tampoco que pagar por su incorporación al equipo.

Aún más, por sus máximas estrellas, el mediocampista Riyad Mahrez y el delantero Jamie Vardy, el club pagó cerca de US$2,1 millones por ambos. Es, sin duda, el equipo más barato que ha ganado la liga más lucrativa del planeta.

Un 2 de mayo del 2016, Leicester dejaba boquiabierto al mundo y sentenciaba su primer título de Premier League. Claudio Ranieri había sido el arquitecto de ese gran plantel; Jaime Vardy, el killer de área; Rihad Mahrez, la gambeta y velocidad; N´golo Kanté, el incansable obrero de la mitad y Peter Smeichel, el cerrojo del arco.

A lo largo de la temporada mostraron una regularidad digna del campeón, en la jornada 23 agarraron la primera casilla (tras un empate con Aston Villa) y de ahí en adelante no soltaron la punta. Finalizando el campeonato con 81 unidades. Arsenal y Tottenham fueron los únicos grandes que pudieron seguirle el ritmo a los ‘Foxes’, pero terminaron cediendo diez y once puntos respectivamente. City fue cuarto, United quinto y tanto Liverpool como Chelsea quedaron fuera de puestos europeos.

Los pupilos de Ranieri lograron demostrar aquel día, que el trabajo y la persistencia pueden hacer frente al dinero. Fue el día en que lograron lo imposible.

Una de sus figuras recordadas en la obtención del título es N’Golo Kanté un obrero de la cancha pieza clave de aquel equipo y ahora, una estrella mundial. El francés, campeón del mundo y que fue vendido al Chelsea meses después del título, es uno de los mejores jugadores si no el mejor en su posición. Lo fichó el Leicester por 8 ‘kilos’ y su valor ahora ronda los 100. Actualmente finalista de la Champions League con su actual equipo Chelsea donde en la semifinal eliminaron al Real Madrid siendo la figura del partido.

Y para tener la dimensión de la brecha entre grandes y chicos, basta comparar nóminas de aquel Leicester Campeón y el resto los Zorros (Leicester) costaba al inicio de la temporada US$70 millones.

Mientras que los que terminaron detrás del equipo que enamoro al mundo entero  tenían nominas valoradas de la siguiente manera:

El Manchester United (13 veces campeón): US$450 millones.

Chelsea (4 veces campeón): US$541 millones.

Arsenal (3 veces campeón): US$481 millones.

Manchester City (2 veces campeón): US$548 millones.

El futbol en vano no es el deporte más popular y más indescifrable de todos pues no siempre se da la lógica en la inyección económica, aquí también tiene lugar el esfuerzo, el amor propio, la disciplina y el trabajo en equipo.

Escrito por Malkin Martinez Montes
Lic. En Humanidades con énfasis en lengua castellana. Magister en recursos digitales aplicados a la educación, universidad de Cartagena. Codirector y columnista del portal de opinión Soyciudadano.org Profile

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Malkin Martinez Montes en Historias
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