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Voté no a la moción de censura de Diego Molano, porque Dios es amor.

Cuando el ‘No’ ganó el plebiscito en 2016 por un poco más de 53 mil votos, el voto cristiano empezó a cotizarse...

Cuando el ‘No’ ganó el plebiscito en 2016 por un poco más de 53 mil votos, el voto cristiano empezó a cotizarse porque sin él podría haber ganado el Sí. Ese espaldarazo dado a las ideas nacidas del seno del centro democrático tal vez fueron una motivación para que en el 2018, un nuevo partido cristiano, Colombia Justa Libres, dijera presente en la política Colombiana, a sabiendas que en el peor de los casos con cuatro curules en el congreso se convertirían en un  partido de gobierno.

Con Colombia justa está, el partido político Mira que es un viejo jugador en la política nacional. Partido que siempre ha logrado mantener una voz en cámara y senado gracias a la fidelidad de sus feligreses y cuyo mayor caudal de votos los aporta la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional que es una mezclan de religión y política.

La fórmula les ha garantizado algunos cargos ejecutivos de elección popular, como lo son el senado de la república, consulados y ministerios.

Los pastores y políticos cristianos que hacen  parte del partido de gobierno, bajo el amparo de estos dos partidos anteriormente mencionados, tienen mucho que aprender de Francisco De Roux, sacerdote Jesuita a quien le llaman ‘El apóstol o el peregrino de la paz’. El sacerdote de Roux, quien preside la Comisión de la Verdad, también le apoda cariñosamente padre ‘Pacho’. Es un jesuita que renunció a las comodidades, que se transporta en Transmilenio, bicicleta, chalupa o a pie. Desde la comisión de la verdad que preside dio su opinión con relación al paro nacional:

“Hoy en el paro nacional estamos en un momento que podemos llamar de ‘meta-política’, en que la gente ha desbordado los partidos porque no canalizan sus expectativas, en que se multiplican las razones de la indignación, en que toma mucha fuerza reclamo contra la exclusión, el racismo y sobre todo la desigualdad social o la inequidad como la llamamos. Donde hay incertidumbres y en algunos sectores miedo, y sobre todo hay la esperanza de los jóvenes, no a una Primavera Árabe, sino a una nueva navidad en Colombia, hacia el nacimiento de un nuevo país. En este contexto, gran parte de la sociedad, y sobre todo los jóvenes, están en una posición muy definida de no tolerar más lo intolerable”.

Y como esta columna busca mostrar las diferencias entre unos religiosos y otros, que tal vez mencionan y creen en el mismo Jesús toca expresar con algo de vergüenza que el monseñor Darío de Jesús Monsalve le da catedra a esos representante de los partidos cristianos los cuales en medio del paro y las protestas se han mantenido del lado del gobierno.

Pero como si la omisión que les ha caracterizado fuera poco. Ante la moción de censura contra Diego Molano, Ministro de Defensa, por los graves hechos de abuso en el uso de la fuerza de varios policías, e integrantes del Esmad; en el marco del estallido social que completa un mes en Colombia. Los integrantes y líderes de estos partidos cristianos que promulgan “la defensa de la vida”. Cerraron filas y muy orondos votaron no a la moción de censura de este cuestionado y poco creíble ministro de defensa.

Si a este acontecer político y social donde las fuerzas estatales del orden se han visto cuestionadas le agregamos que en el 2020 el senador del partido Colombia Justa Edgar Palacio  fue el autor de  la iniciativa  cuyo proyecto de ley pretendía que militares y policías pudieran votar en Colombia.

Vemos que un proyecto de ley como el que pretendía hacer prosperar el senador Palacio es contraproducente y hasta peligroso para la democracia en la actual Colombia; proyectos de ley pensados más bien en pagar favores al gobierno.

John Milton Rodríguez, Eduardo Emilio Pacheco Cuello y Édgar Enrique Palacio tiene mucho que aprender no solo del padre de Roux sino del monseñor Darío de Jesús Monsalve quien está dando catedra no solo a pastores, políticos, sino a sus mismos colegas sacerdotes que han brillado por su ausencia o por su tibieza a la hora de tomar partido ante lo verdaderamente importante para el país.

Darío de Jesús Monsalve arzobispo de Cali, es un hombre de fe, generoso, misional y con amplia experiencia en el diálogo y la comunicación entre polos opuestos, es todo un gestor de paz. Hace dos semanas pidió disculpa a la minga indígenas porque a punta de plomo la sacaron de Cali.

Fue entrevistado en la W Radio y no tuvo reparos para decir que las protestas también fueron provocadas por el mismo Gobierno nacional. “La reforma fue el fósforo final, pero también hubo provocación con promesas incumplidas, las medidas del glifosato, de los procesos fallidos de paz, de todo lo que se hizo con la implementación de los acuerdos de paz, todo eso genera la protestas que se une a una trágica situación con la pandemia”.

El arzobispo Monsalve también remarcó varias veces el error que significó militarizar las ciudades, especialmente Cali, y argumentó que el Gobierno tomó esa decisión por petición el poderoso sector económico.

Leyner Palacio, líder de Bojayá describe a Monseñor como una persona solidaria, sencilla, que comprende las realidades de las personas y que logra acercarse de forma muy fácil a la gente. Palacio destaca su compromiso: “Es impresionante ver cómo, cuando él identifica una vulneración de derechos humanos, se compromete con la solución de esa problemática”.

Calificado como un artesano de la paz, Darío Monsalve ha sido garante de que lleven a cabo y se desarrollen corredores humanitarios en medio de las protestas, su intervención con los de la primera línea y comités del paro tiene un enorme valor, opina, sabe escuchar, entiende, encarna y representa a esa población pobre que por años ha estado en el abandono por parte del gobierno. Tiene el tacto y la agudeza que se necesita para dar inicio de un proceso de búsqueda de paz social en Cali.

Cuantos cristianos católicos y evangélicos se sienten más representados por el arzobispo  de Cali o por el padre de Roux que por ese político al cual voto porque una de sus promesas de campaña decía defender la vida, pero en campaña le falto aclarar que la defensa de la vida para ellos cuenta solo cuando de aborto se trata, porque en lo demás hay buenos y malos muertos y un muerto en una protesta es un buen muerto, pues nadie lo mando a protestar.

 

 

 

 

Escrito por Malkin Martinez Montes
Lic. En Humanidades con énfasis en lengua castellana. Magister en recursos digitales aplicados a la educación, universidad de Cartagena. Codirector y columnista del portal de opinión Soyciudadano.org Profile

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