Durante esta semana los niños y niñas han sido los protagonistas de las noticias en el país, primero por el caso que tiene estremecido a los colombianos, la extraña desaparición de Sara Sofía. Segundo, la prohibición del castigo físico a menores de edad.
Según información de El Tiempo, Sara Sofía nació el 30 de marzo de 2019 fruto de una relación esporádica que tuvo su madre, Carolina Galván. En septiembre del 2020, Carolina dejó a su hermana, Xiomara Galván, a cargo de su hija y la visitaba ocasionalmente. El 15 de enero de este año Carolina decidió llevarse a la niña por un fin de semana. Ese fue el último día que Xiomara vio a su sobrina. En estos momentos las autoridades tratan de establecer si la niña fue asesinada o vendida, pues existen diferentes versiones de los hechos.
En lo corrido de este año, según reporte de Medicina Legal, han desaparecido 281 niños y niñas en Colombia, el año pasado la cifra total fue de 1.579. De acuerdo a un análisis realizado por El Tiempo, hay un promedio de 4 menores al día desaparecidos. De los 1.579, 811 aparecieron vivos y 10 muertos. Es decir, de 758 no se conoce aún su paradero.
Los casos de desaparición están relacionados con delitos como el secuestro, la trata de personas y el reclutamiento, alrededor de este contexto muchas veces está presente la violencia intrafamiliar. Según el sistema de información SPOA, la Fiscalía tiene activas 1.099 investigaciones por el delito de desaparición.
Hasta el momento, la opinión pública a coincide con respecto al caso de Sara Sofía, que en Colombia las acciones de las autoridades alrededor de una desaparición o un caso de violencia intrafamiliar son tardías, lo suficiente para que un niño pueda ser sacado del país y ser vendido a un hogar extranjero o a bandas dedicadas a la prostitución o ventas de órganos.
Por otro lado, esta semana el Senado aprobó en último debate, el proyecto con el que se prohíben en el Código Civil los castigos físicos en contra de niños, niñas y adolescentes, la iniciativa, fue autoría de los representantes Julián Peinado y Harry González y contó con la ponencia de la senadora Paloma Valencia, que paradójicamente fue puesta en evidencia por su hija Amapola, en medio de una reunión virtual en la que se discutía sobre la reforma al artículo, la hija de la senadora, la interrumpió y dijo “Entonces, por qué tú me pegas”.
En resumidas cuentas lo que vemos en Colombia son acciones hipócritas que van cargadas de actos tardíos y de doble moral.

La fe de Judas.