El ser humano es un ente muy complejo, compuesto por varios planos existenciales en los que vive diferentes episodios ,en el mundo físico por ejemplo vive en constante lucha, que el estudio, que el trabajo, que la familia, problemas personales, familiares, entre otros, que lo llevan a una constante toma de decisiones o en su defecto a actuar de diferente manera de acuerdo a la situación, en ocasiones debe estar alerta de su contexto y su entorno en pro de salvaguardar su seguridad, en ocasiones en búsqueda de esa seguridad termina tomando decisiones que lo llevan a que el desenlace de esas situaciones sea desfavorable ocasionando así influir en otros planos existenciales con características metafísicas, como el emocional y el mental.
Es irrefutable afirmar que lo que nos pase en el plano físico afecta nuestras mentes y emociones, pero a su vez sucede lo mismo en sentido inverso, lo que pensamos o sentimos afecta nuestras decisiones de manera directa, no hay términos medios, nuestras acciones son impulsadas por nuestros pensamientos, esto explicado incluso a nivel biológico donde para que una parte de nuestro cuerpo genere el más mínimo movimiento debe ser el cerebro quien accione las neuronas para que estas envíen señales al órgano o la parte del cuerpo que se desee mover, donde el centro de mando de todo nuestro complejo cuerpo queda ni más ni menos que en nuestra cabeza, donde se realizan muchas operaciones al tiempo, mientras lees este post tu cerebro, está dando órdenes para que respires, lata tu corazón, parpadees para lubricar los ojos, no te pierdas en la lectura, analices el escrito, para que cada célula de tu cuerpo (que son billones), haga el trabajo para el que está diseñado, entre otras múltiples funciones, lo cual hace que esta parte del cuerpo sea fascinante.
Pero hay un gran problema al ser una parte tan importante de nosotros o de casi cualquier ser, a su vez ser responsable de tantos proceso al mismo tiempo, al igual que cualquier gobernante que al ser la cabeza de una nación si está mal influenciado el país o territorio que dirige puede tener serios problemas y nuestro caso no es la excepción; Sí, quizá no tengamos un concejo o un senado en nuestra mente cual película de Disney (que por cierto me encanta, llamada Intensamente), pero si tenemos influencia de pensamientos generados por nosotros mismos o también de pensamientos impuestos por otros, lo que nos lleva a una constante batalla.
Cuando estaba pequeño amaba las caricaturas o dibujos animados, en estos había una escena muy recurrente, una situación específica en el cual cierto personaje deliberaba que hacer y en cada hombro se dibujaba un pequeño personaje ambos con personalidades, apariencia incluso coloración diferente, regularmente vestido uno como un pequeño angelito y una especie de demonio con un tridente y toda la parafernalia del caso, con el único propósito de dar a entender que uno daría un buen consejo y otro sería una mala influencia, en dicha caricatura sí el personaje hacia caso al ”bueno” o el “malo”, la repercusión de sus acciones era evidente al final del episodio.
Quizá en su momento se notaba gracioso y de niños lo disfrutábamos, pero esto tiene un gran trasfondo aplicable a cada uno de los planos que hemos mencionado, para ser sinceros no hay batallas más arduas que las mentales, es que nuestra mente es tan compleja que pensar en una situación nos lleva a imaginar un sinfín de escenarios (tal como se hablo en mi post contrayendo la realidad), que si bien puede ayudarnos a filtrar las mejores acciones para sacar el mejor provecho en cierta situación, también puede generar el efecto contrario, es decir es una arma de dos filos, hablaba con mi novia sobre ciertas situaciones cotidianas, lo que me llevo a comprender lo poderosa que puede llegar a ser la mente en nuestra vida, por ejemplo si tú piensas que puedes hacer algo (obviamente debes tener meritos como conocimientos o habilidades para ellos), vas a poderlo hacer con toda confianza o en su defecto harás lo mejor que puedes con tus capacidades para esa actividad así en realidad no puedas o no estés diseñado para tal acción , pero si titubeas o dudas , hasta el punto de creer que no puedes, así de verdad tengas las capacidades o fortalezas y merito para hacer dicha acción JAMAS lo harás.
Pero ese es el punto, la mente no es más que una parte de nosotros, es un plano existencial que a diferencia del físico SI PODEMOS CONTROLAR, es que en tu mente puedes ser superman, en tu mente e imaginación puedes volar y tener súper poderes, sí tu mi querido lector tienes una buena imaginación, en tu mente puedes ser un supervillano o una entidad superpoderosa si así lo imaginas, no depende de tu mente DEPENDE DE TI, de cómo te percibas, de lo que resulte a la hora de ganar la batalla mental, de la pelea entre el angelito y el diablo en tus hombros, de lo que aceptes de lo que los otros digan de ti y lo que creas de ellos, de lo que le des a tu cerebro a creer o el combustible que le eches a tus pensamientos.
Ahora, TU eres quien controla que eso que piensas se vuelva real o no, TU y solo TU decides que hacer, TU y solo TU decides si puedes o no hacer algo, nadie más puede, ni tu padre , ni tus jefes, ni tus amigos, NADIE, sí quizá vivas rodeado de personas que te desvaloran o te hacen pensar que eres inferior, pero es que pese a que te digan lo que quieran decirte , quien decide si eso te afecta o te desmerita no es esa persona, eres TU, te hago una pregunta, ¿ de verdad vas a dejar que otro te diga que puedes o no puedes hacer?, responde me otra cosa, ¿Sí sabes las capacidades que tienes porque dudas en que puedes hacer algo?, ahora si estas enfrentado un reto nuevo que quizá no tengas mucha experiencia en eso, pero sabes que puedes enfrentarlo y salir victorioso ( porque si no lo hubieras aceptado), ¿Por qué dudas?, mi amigo te cuento algo tu peor enemigo no es ese que habla de ti, eres TU MISMO, sí es así al igual que como te aconsejaría si otro fuera quien te desmeritara, DEMUESTRALE QUE SI PUEDES, demuéstrate que si puedes , date la oportunidad de hacerlo, yo se que tienes todo para lograrlo, ¿ sí yo lo sé porque tu no?.

Nuestro viaje