¿Por qué te relegas así?
eres igual que ella,
son una sola piel,
un solo vínculo,
engarzan el amor;
Ven, colócate ahí,
agarra su mano
y arrulla con susurros,
el fruto que trajo en su vientre;
Retoño que juntos sembraron
en momentos de delirio,
con sabor a entrega,
donde el cielo se conquista;
Sienten tus recias manos,
el cálido y diminuto cuerpo
que llega al mundo
para decirte “papá”;
Acuna la inenarrable emoción,
bástate la mirada lozana,
de la criatura frágil y bendita
para que tus lágrimas afloren;
Eres esencia verdadera,
espléndida y admirable,
que forjó el Altísimo,
para procrear
con la ternura del amor.
Destello.

Edición #71 de la Revista Literaria “CRISOL”