Lejos de ser una emoción negativa y que cause aversión, el miedo se constituye en una emoción que alerta al individuo cuando se encuentra frente a un peligro que amenace su vida, lo disfuncional se encuentra en cuanto a las creencias erróneas que respaldan tales temores, es decir cuando un miedo es irracional y se encuentra basado en un peligro irreal.
Por tanto, es común sentirse identificado con una fobia: ” a mí me da miedo hablar en público”, “yo tengo miedo de estar en lugares cerrados o herméticos”, ” yo tengo miedo a las alturas”. Lo anterior se consideran miedos irracionales debido a que causan una dificultad para el libre desarrollo del individuo en su entorno y le paralizan para que realice sus actividades cotidianas con libertad, más no ponen en peligro la supervivencia del individuo, cabe aclarar que estos requieren tratamiento psicológico y un arduo trabajo cognitivo-conductual para reestructurar las creencias.
Tu, que me lees y batallas contra un miedo, trata de pensar en aquellos momentos donde a pesar de la emoción proseguiste, cuando a pesar del miedo, creíste en ti, y diste lo mejor de ti para alcanzar eso que tanto anhelabas, ese título académico o universitario, ese viaje anhelado, ese matrimonio, ese empleo que necesitabas, ese discurso en público que conmovió un corazón y encendió la llama de esperanza en una vida, si, ” grandes hazañas” pero donde me dejas el haber superado esa relación tóxica, el levantarte cada mañana pese a los problemas o incertidumbres de la vida, puedes vencer, una vez más, puedes vencer pero eso sí, nunca te olvides de aquel que te ayudó a estar donde ahora estás, si necesitas acompañamiento terapéutico no dudes en acudir a un profesional de la salud mental, estaremos complacidos de hacer parte de tu proceso, del proceso que te llevará a convertirte en tu mejor versión.

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