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¿Es Colombia un país con democracia?

Amigas y amigos es un gusto poder compartir con ustedes de nuevo a través de la iniciativa Soy Ciudadano. En este escrito,...

Amigas y amigos es un gusto poder compartir con ustedes de nuevo a través de la iniciativa Soy Ciudadano. En este escrito, deseo que reflexionemos sobre el concepto de democracia y concluyamos si vivimos en ella o no en nuestra nación.

El concepto de democracia en términos políticos y según la RAE, se sintetiza como: “Sistema político en el cual la soberanía reside en el pueblo, que la ejerce directamente o por medio de representantes.” Adicionalmente, este sistema contiene una oferta de derechos de carácter esencial, de entre los cuales destacan la dignidad, libertad y la igualdad de los ciudadanos ante la ley, entre muchos otros necesarios para una convivencia social pacífica.

A su vez, la democracia se divide en diferentes tipos. Para el caso colombiano, el artículo primero de nuestra constitución política vigente señala: “Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general.” Y el artículo tercero constitucional concreta: “La soberanía reside exclusivamente en el pueblo, del cual emana el poder público. El pueblo la ejerce en forma directa o por medio de sus representantes, en los términos que la Constitución establece.”

En efecto, al diseccionar los anteriores artículos de la Constitución, sumados al preámbulo de la misma, encontramos que, para los efectos de nuestro análisis, nuestro país adoptó como modelo político la democracia representativa, mediante la cual el pueblo designa a personas “libremente” para que a nombre suyo y por periodos de tiempo prefijados, le representen en el ejercicio del poder, decisión que se adopta a través del voto. No obstante, existen muchas críticas al modelo democrático, entre ellas, rescato las del autor, historiador y periodista británico Mark Curtis quien conceptúa que la democracia es: “Un sistema en el que un pequeño grupo gobierna y la participación de las masas se limita a elegir dirigentes en elecciones dominadas por las élites que compiten”. ¿Consideran que es así?, sobre este asunto, les invito amigas y amigos a sacar sus propias conclusiones, pues en lo personal en la práctica advierto que solo las elites familiares en el poder, se encargan de mover los hilos de Colombia, pues el costo económico de una campaña política no lo soporta un ciudadano del común.

Ahora bien, Robert Dahl uno de los politólogos estadounidense contemporáneo más destacados y fallecido en el año 2014, señaló que ningún país actual alcanza el ideal de democracia, dado que dicha noción constituye una utopía teórica. Sin embargo, indicó cuales eran los requisitos que debía tener un gobierno democrático, ellos fueron recogidos y adaptados por la ESAP en Colombia así:

  1. Las decisiones de política pública las toman servidores públicos electos.
  2. Las elecciones son limpias y sin coacción, y se llevan a cabo con regularidad.
  3. Hay libertad de expresión, sin peligro de castigos severos.
  4. Las personas tienen derecho a obtener diversas fuentes de información.
  5. Las personas tienen derecho a constituir asociaciones u organizaciones relativamente independientes, entre ellas partidos políticos y grupos de interés.
  6. Prácticamente todos los adultos tienen los mismos derechos políticos, votar, ser elegido, ocupar cargos públicos, etc.

En este orden, es posible responder la pregunta que titula esta columna, efectuando un juicio de valor y ponderación de cada requisito a nuestra realidad. Somos cada uno de nosotros jueces y partes de este sistema fallido que hemos contribuido a alimentar, ya sea desde la acción o la pasividad pero que corresponde a nosotros mismos tratar de recuperar. Vale decir que los caminos cortos para el cambio no existen, es el consenso, la reflexión y un pensamiento cooperativo los caminos para transformaciones profundas. No es el miedo, la imposición o los mesianismos los que harán que Colombia sea una verdadera democracia, esa responsabilidad está en nosotros y en el voto que ejercemos.

Escrito por Leonardo Oviedo Revollo
Abogado, Especialista en derecho administrativo, con estudios de Maestría en Derecho de Estado con énfasis en Derecho Administrativo. Profile

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