Aquí estoy, adherida a la ventana
y el cristal no es excusa
porque puedo levantar mi mano
y rozar con la punta de mis dedos,
el lucero andariego de mis recuerdos bellos;
Un beso que sale con el viento
recorriendo con sus alas de libertad
el destino final, que son tus labios;
Una mirada remota y tejida de añoranzas,
que acuna la paz convertida en paloma,
y que vuela con su gracia nívea
ese camino largo, sesgado;
Coloco mi frente contra el ventanal
a espaldas de la nostalgia, esta
que ha quedado conmigo,
fuerza bruta que me arrastra con la pena,
Sitio abierto, sin tapujos de vergüenza,
lágrimas que se desbordan con tu imagen,
inspiración que me exculpe tu rostro,
y me ata con la eterna remembranza;
Frente a la ventana te esperaré,
con el alma pegada a la luna.
Destello

¿Qué somos y hacia dónde vamos?
Ok ok ok