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La ciudad y el sector interreligioso necesita un Concejal

Con un 50,2% de los votos válidos a favor del NO, los colombianos rechazaron el 2 de octubre de 2016 por plebiscito...

Foto del avatar Escrito por Malkin Martinez Montes · 5 min read >

Con un 50,2% de los votos válidos a favor del NO, los colombianos rechazaron el 2 de octubre de 2016 por plebiscito los Acuerdos de Paz que el Gobierno había negociado con las FARC. El resultado fue sorpresivo para los muchos observadores nacionales e internacionales que consideraban el voto “por la paz” como la opción obvia.

El resultado de ese entonces fue totalmente inesperado y esa derrota suscito un análisis de las causas y en un contexto marcado por una considerable agitación social de muchas iglesias cristianas, por el asunto de la cartilla del Ministerio de Educación que buscaba promover la tolerancia hacia orientaciones sexuales diversas y que, según varias de ellas, promovía una “ideología de género” que ponía en peligro la “familia tradicional”.

Al final creo que esto no era del todo así, pero el uribismo se aprovechó de la ocasión con algo de propaganda “falsa” agito el avispero y la iglesia cristiana se movilizó en todo el país donde quedo demostrado el poder de convocatoria de las iglesias.

En otras palabras, él NO se cocinó en la iglesia y permitió comprobar el peso electoral de la iglesia, que en ese tiempo se estimaba que el voto cristiano a nivel nacional rondaba los 10 millones de sufragantes.

Desde ese entonces la iglesia cristiana entendió que podía llegar hacer un jugador importante y apetecible en la política colombiana y han surgido nuevos partidos, representantes y aunque aún les hace falta la unidad y consolidación que tienen partidos cristianos en otros paises como por ejemplo en Costa rica, donde el poder de influencia es de un 70% en las presidenciales; este actor emergente en la política Colombiana surgida en la iglesia sigue creciendo.

La iglesia cristiana en Sincelejo va por buen camino y el ejercicio de elecciones locales de hace 4 años, aunque no alcanzo curul en el concejo, si permitió abrir el paraguas para solicitar más espacio en las políticas públicas de la ciudad.

En este 2023, a pocos días de las elecciones locales, podemos decir que el sector interreligioso hoy tiene dos candidatos al concejo que aspiran a tener una curul. Ellos son Leonardo Oviedo, Abogado y Pastor inscrito por el partido conservador y quien centra sus esfuerzos y propuestas en lo siguiente: uno la iglesia como actor relevante,  dos celebración del gospel fest, tres seguridad para caminar con libertad, cuatro laboratorio de emprendedores, cinco  jóvenes preparados, seis  feria de oportunidades, siete  atención en salud para todos,  y ocho dignidad para la vejez.

Y Elvis Arrieta Administrador de empresas y Pastor inscrito por Colombia Justa y libre, más la coalición Partido Mira y Alianza Verde y quien centra sus esfuerzos y propuestas en lo siguiente: uno educación (que los niños, adolescentes y jóvenes tengan educación de calidad); dos representación en el sector religioso (las iglesias con personería jurídica sean exoneradas del impuesto predial y creación de la secretaria de asuntos religiosos); tres participación de ediles y Juntas de acción comunales; y cuatro trabajo generacional (niños campeones, jóvenes trascendentales, mujeres virtuosas, edad dorada).

Para el sector que ellos representan sería un gran salto y una sorpresa enorme que ambos llegaran a concejo, incluso pasando uno de los dos aun siendo de diferentes orillas le vendría bien a la iglesia, fracaso para el sector cristiano evangélico e interreligioso que ninguno de los dos quedara con un lugar en el concejo de la ciudad.

Pero si analizamos como es el contexto de nuestra política local, como se ha venido manejando todo históricamente. Alcanzar un escaño público no es una tarea nada fácil para aquellos que buscan hacer una campaña limpia, transparente, con propuestas serias y alcanzables es un reto de grandes proporciones. Sobre todo, porque en la cultura política sincelejana poco se vota a conciencia y creo que nunca ha triunfado el voto de opinión. El continuismo de los que han venido desangrando la ciudad no para; y ¿cómo vuelven a reelegirse? No diré nada, pero siempre hay señales.

Hoy en cuerpo ajeno como es el caso del concejal José David González quien después de 6 períodos consecutivos decide según el “irse” pero busca dejar a su hija, otro ejemplo es Jesús Paternina Samur, que fue alcalde del municipio de Sincelejo en el periodo 2008- 2011, y a quien en el 2012 la Procuraduría le formuló cargos por presuntas irregularidades en el giro de recursos de subsidios del Fondo de Solidaridad y Redistribución de Ingresos y hoy es candidato a la Asamblea de Sucre, por el Partido Liberal, el rey del descaro es el exalcalde Jacobo Queseep con su lema de campaña “volvamos a crecer” un eslogan que parece más un chiste de mal gusto que otra cosa, el otro candidato a la alcaldía es el señor Diego Mercado, un empresario que si bien no pertenece a la clase política ni a la estructura de Yahir Acuña, cuenta con una estructura económica sólida y actualmente tiene una alianza con Mario Fernández, además de ser cercano al peor alcalde que ha tenido la ciudad en su historia el señor Andrés Gómez. Cabe resaltar que Mercado también ha sido cuestionado por Pares en el último informe de cuestionados a causa de una investigación de la Procuraduría por la elección de la contralora de la ciudad en 2021.

El otro candidato a la alcaldía y quien según las encuestas lidera la intención de voto para ser el burgomaestre de la ciudad de Sincelejo es Yahir Acuña quien es todo un barón político en la región. Construyó su carrera política vertiginosamente y consolidó su propio clan en el departamento de Sucre. A esos vínculos se suma su cercanía con el clan de Enilse López, alias “La Gata”. Investigaciones de Pares, en conjunto con la Revista Cambio, revelaron que era apoyado por la ya condenada por nexos paramilitares, y por su hijo, Héctor Julio Alfonso, también en la cárcel por parapolítica y quien presentó a Acuña como su fórmula a la Cámara de Representantes en 2010. Adicional a ello, Yahir Acuña, hasta hace unos meses contaba con 15 procesos privados en la Corte Suprema de Justicia.

De la candidatura a la gobernación del departamento la puja está entre Mario Fernández Alcocer quien ha agigantado su figura a partir de los lazos familiares que durante el último año lo han catapultado ante la opinión pública. Como se mencionó, es el primo de la primera dama Verónica Alcocer y esposo de la actual senadora por Cambio Radical, Ana María Castañeda. Según un informe de Pares, Mario Fernández ha sido cuestionado por su cercanía al Clan Char.

La otra opción a la gobernación es Lucy García fue alcaldesa del municipio de Sincé, Sucre entre 2016 y 2019, y trabajó en la administración del actual gobernador, Héctor Olimpo Espinosa, de quien, según fuentes en territorio y denuncias expuestas por la prensa, sería la ficha para extender su poder en el departamento.

Al parecer la alcaldía y la gobernación va a quedar en manos de Yahir Acuña y Mario Fernández ambos siguen mostrándose como todos unos fenómenos, porque si bien han construido su capital político bajo serios cuestionamientos y en medio de líos con la justicia, todo indica que consiguieron simpatizar con la población sucreña.

Lamentablemente, este es nuestro panorama los mismos con las mismas, y cada 4 años no hay de donde escoger en Sincelejo estamos como en Argentina si se escoge Sergio Massa es premiar la mediocridad y corrupción del gobierno actual y si se vota por Javier Milei es como tener herida una pierna y herirse otra.

Por ello estos dos candidatos al concejo de la ciuda, Leo Oviedo y Elvis Arrieta tienen aires de renovación y que se han caracterizado por trabajar con las comunidades desinteresadamente y que ven en la política la oportunidad de tener más herramientas para ayudar a veces les es difícil llegar porque nuestra sociedad no ha entendido aquella vieja, pero sabia expresión del exsenador y constituyente Carlos Gaviria Diaz “El que paga para llegar, llega para robar

Escrito por Malkin Martinez Montes
Lic. En Humanidades con énfasis en lengua castellana. Magister en recursos digitales aplicados a la educación, universidad de Cartagena. Codirector y columnista del portal de opinión Soyciudadano.org Profile

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