La expresión ‘pensamiento crítico’ tiene diversos significados que se han construido a lo largo de, por lo menos, 25 siglos de historia de la humanidad, aunque su uso especializado se haya consolidado en el siglo XX.
Su origen se remonta, quizá, a una de las épocas más fructíferas de los encuentros culturales entre Oriente y Occidente. Los tres representantes antiguos más importantes para su significación son Siddharta Gautama, Sócrates y Confucio. En ellos se ve con claridad la transición del pensamiento mágico-religioso al pensamiento filosófico, fundamento de lo que hoy denominamos pensamiento científico.
Uno de los autores más representativos de este campo de estudio es Richard Paul, quien afirma que “la calidad de nuestra vida y lo que producimos, hacemos o construimos depende precisamente de la calidad de nuestro pensamiento. Un pensamiento de mala calidad, pobre, es costoso, tanto en términos de dinero como de calidad de vida. La excelencia en el pensamiento, sin embargo, debe ser cultivada de manera sistemática”.
Por lo tanto el pensamiento crítico requiere el análisis objetivo, persistente y preciso de cualquier afirmación, fuente o creencia para juzgar su alcance, la validez de sus fundamentos y la veracidad frente a los hechos. Una toma de postura como esta es deseable cuando se trata de resolver problemas o tomar decisiones; exponer evidencias, hechos y argumentos que sustenten nuestros pensamientos y valoraciones; evaluar los argumentos y la información que recibimos de otras personas, medios e instituciones; usar nuestro conocimiento en diferentes contextos y explorar otros problemas y hechos desde múltiples perspectivas.
Caracol y RCN ya se dieron cuenta que la falta de pensamiento crítico en nuestro país es una bendición para su negocio; el cual durante este año de pandemia ha impedido crear y producir grandes producciones, unas han quedado estancadas y otras ni lograron comenzar. Pero sin mucha creatividad estos canales con solo desempolvar producciones antiguas para lanzarlas de nuevo en horario Prime Time y listo. El resto es la misma historia de siempre la noche de muchos colombianos se resume en ver novelas que eso no sería pecado si comprendieran que el país se cae a pedazos y son pocos los que se dan cuenta.
Pero hablar por hablar sin argumentos no es válido, cuando digo que el país se cae a pedazos, es porque antes de la pandemia el panorama de movilidad social era tristemente desconcertante para el país más desigual de América Latina se puede usted imaginar como lo es hoy.
Un estudio publicado en el 2018 el cual se extendió por 4 años e incluyó a más de 20 países en distintas partes del mundo, señala que la movilidad social se estancó y la desigualdad aumentó en la última década. Entre sus conclusiones, el informe establece que para salir de la pobreza un niño tendrá que esperar 2 generaciones en Dinamarca, 3 en Finlandia y 5 en Estados Unidos. En América Latina, deberá esperar 6 generaciones en Chile y 9 en Argentina. En Brasil serán 9 y 11 en Colombia.
Colombia es el país más desigual de América Latina por su alta concentración de ingresos. Y no se trata de la medición que habitualmente se hace utilizando el Coeficiente de Gini. Sin mencionar lo económico el país tiene resultados deficientes en las pruebas internacionales que miden la calidad de la educación, un factor esencial para la movilidad social. En Colombia apenas hay un 11% de estudiantes resilientes, que son aquellos que obtienen calificaciones más altas de lo que podría predecir su estatus socioeconómico.
A todo lo señalado en este estudio le agregamos que esta pandemia ha hecho que influencer ganen más seguidores, al tiempo que los estudiantes se duermen en la virtualidad. Que Caracol y RCN se posicionen en los hogares con rencauches de telenovelas emitidas hace más de 10 y 12 años, es algo vergonzoso; son las opciones que le dan a elegir a los Colombianos y ellos eligen. Una evidencia de por qué Colombia obtiene deficientes resultados en el campo educativo a nivel internacional.
No podemos aspirar a cambiar el país cuando uno de los programas más vistos en el horario prime time son Pedro el escamoso y pasión de gavilanes o cuando uno de los influenciadores más grandes de los jóvenes en Instagram es Mauricio Gómez, conocido como ‘La Liendra’.
Richard Paul “la calidad de nuestra vida y lo que producimos, hacemos o construimos depende precisamente de la calidad de nuestro pensamiento. Un pensamiento de mala calidad, pobre, es costoso, tanto en términos de dinero como de calidad de vida. La excelencia en el pensamiento, sin embargo, debe ser cultivada de manera sistemática”.

La poesía se toma la palabra