Constantemente escuchamos hablar sobre la felicidad como un objetivo que todos quieren alcanzar, como algo lejano, es común escuchar, “cuando compre el carro de mis sueños” “la casa,” “cuando pueda darle estabilidad emocional a mi familia” seré feliz. Tener aspiraciones y querer alcanzar tus logros no es malo y de hecho hace parte de la vida, pero te has preguntado ¿La felicidad es solo el resultado de tus esfuerzos? ¿Tenes que esperar adquirir algo para poder ser feliz?
Si la felicidad fuera un resultado final o el cumplimiento de una meta, nuestras vidas tendrían un sentido limitado, ya que cuando logres tener la casa de tus sueños o la estabilidad económica tendrás que replantearte nuevamente algún objetivo para poder llegar a ser feliz.
En realidad la felicidad es constante, es saber que puedes construirla en tu día a día, es saber que puedes emplear tiempo de calidad en ti y en las personas que amas, es tener presente que para ser feliz no necesitas tener la casa de tu sueños ni riquezas materiales, es ser consciente de que puedes crear momentos de felicidad en la cotidianidad de tus días, y que en el proceso puedes ser feliz, no necesitas llegar al final de algo para poder ser feliz.
¡La felicidad es ahora, no después, no mañana, tu mayor logro es ser feliz hoy!
¡Tu mayor logro es ser feliz hoy, con lo que está a tu alcance!
Cuando logramos entender que la felicidad es una construcción diaria y que está en lo que consideras prioridad, especial y saludable, comprendemos que no es un resultado final sino un logro diario.
Si tienes algo importante por lograr, trabaja incansablemente para obtenerlo, pero aprende a identificar los elementos que en tu presente te generan felicidad, y cuando alcances ese anhelado triunfo tu felicidad será mayor y habrás disfrutado el proceso.
Ser feliz es una decisión, quizás de la más importante que debas tomar, quien es feliz valora su vida, trabaja arduamente en ella a pesar de las adversidades, es positivo y consciente del aprendizaje que adquiere en cada una de sus experiencia negativas y positivas, su felicidad se irradia y en diversas situaciones suele inspirar a quienes lo rodean.

Historias que no deben repetirse