Cultura

La magia que trae creer en tus hijos

En la infancia, es clara la dependencia que tienen los niños hacia sus padres, esa que tarde o temprano pasará factura en...

En la infancia, es clara la dependencia que tienen los niños hacia sus padres, esa que tarde o temprano pasará factura en su estado emocional, como siempre les digo a los padres de familia cuando tengo la oportunidad de trabajar con ellos en una conferencia o taller: cada padre conoce a sus hijos; Ellos pueden saber sí dicen la verdad o mienten y es así, cuando hay una conexión y confianza es fácil detectar por el proceso que atraviesan los hijos en cuanto a decir la verdad, por lo que se le orienta a que mejoren su comportamiento o se les guía en el camino.

Hay un gran desafío que atraviesan los niños hoy en día, algunos en su mayoría no son deseados y eso ya de por sí les marca un rechazo desde el inicio de sus vidas que de no tratarlo al reafirmarle su valor y propósito, les acompañará esa herida por el resto de sus vidas, a su vez, hay muchos peligros en su entorno para los que no se les prepara y en cambio se les deja indefensos al sobreprotegerlos, como lo son el maltrato y el abuso sexual, este flagelo no respeta el nivel social o educativo de una familia, tampoco está ligado a la fe que profese o el lazo sanguíneo que les una, y no, esto no lo digo para alarmarles, les digo porque hay que crear conciencia y poder dotar a los niños de las herramientas que necesitan para afrontar su realidad.

Por lo que es necesario explicarles no solo cuáles son las zonas privadas de su cuerpo, sino también a alzar su voz y alzarla a un más cuando siente que no le escuchan, a decirles que tienen todo el derecho de decidir sí desean ser saludados con un beso, abrazo o solo con la mano, a que no normalicen los golpes o el estar inmersos en un entorno conflictivo y finalmente que los padres puedan ser ese ejemplo de valentía, comprensión y amor propio al marcar límites sanos a la hora de cuidar de su salud física y mental dado que serán esa inspiración para no permitir que nadie les haga daño, es en casa donde se aprende amar y también a como ser amados realmente.

Escrito por Cindy Paola Arrieta Garrido
Psicóloga especialista en Gestión de Procesos Psicosociales, con amplia experiencia en el enfoque cognitivo-conductual, terapeuta de parejas y familias. Profile

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