Cultura

La poesía se toma la palabra

Trato de caminar sin mirar mis pies, porque hace mucho no soy consciente de mis pasos; deambular es una filosofía para aquel...

Escrito por Daniel Gonzalez · 43 sec read >

Trato de caminar sin mirar mis pies, porque hace mucho no soy consciente de mis pasos; deambular es una filosofía para aquel que ya recorrió muchos caminos, se sentó en muchas bancas, visitó muchos parques y lloró bajo la lluvia pretendiendo ocultar sus lágrimas.

Trato de caminar sin mirar mis pies, porque hace mucho se desgastó mi calzado; las rocas y espinas que he pisado en mi travesía, ahora son parte de mi cuerpo.

Trato de caminar sin mirar mis pies, porque me recuerdan los lugares en los que estuve y quiero olvidar; aunque el olvido me ha quitado más de lo que me ha concedido.

Trato de caminar sin mirar mis pies, porque tengo miedo de mirar las cicatrices de los tropiezos; los golpes siempre nos dejaron marcas, a pesar de que pretendimos que nunca pasó nada.

Trato de caminar sin mirar mis pies, porque no quiero dejar huellas a mi paso; incluso si alguien lograse alcanzarme, negaría rotundamente la autoría de tales marcas…

Porque quien camina sin mirar sus pies, no tiene conciencia del rastro que deja, y el tiempo convierte sus piernas endebles en un montón de arenas movedizas.

Daniel EGM

@Hdvgonz

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