Cultura

La voz vallenata

A PIPE PELÁEZ   Diminuta luna que consentida te duermes escuchando esa melodía que no sé de dónde viene;   Caigo en...

A PIPE PELÁEZ

 

Diminuta luna

que consentida te duermes

escuchando esa melodía

que no sé de dónde viene;

 

Caigo en tu regazo

¡Oh, canciones perfumadas!

como pinceladas de Picasso

se impregnan en mi almohada;

 

Garganta bendecida

por las manos del SEÑOR

cuando abres tu boca, brilla

el universo con tu voz;

 

Ríos de almíbar ruedan

en los corazones de enamorados

lágrimas de recuerdos llegan,

cuando cantas, ¡dulce regalo!

 

¡Oh, grandiosas y fecundas notas!

que al alma del oyente penetran

derrama el sentimiento gota a gota

de la bella voz que lo interpreta;

 

Te deleitabas en tu cuna vallenata

bajo el cálido sol guajiro

reuniendo versos de serenata

desechando del corazón el olvido;

Excelsa figura entre tus dedos,

cuerdas que emiten palabras

himnos de amor sin desespero

contonea tu inseparable guitarra;

 

De éxitos untó Dios tu vida,

concentrándose en tu garganta

trasladándose por tus dedos

y todo tu ser alcanza;

 

Jamás te olvides del ETERNO

del Poderoso y Sublime

a EL le debemos todo

toma la pluma y ahora escribe,

pues componer te hace vivir

versátil varón de particular sonreír.

 

Destello

 

Escrito por Diana Margarirta Castaño Arellano
DIANA MARGARITA CASTAÑO ARELLANO (Barranquilla, 1974). Magíster en Literatura Hispanoamericana y del Caribe en la Universidad del Atlántico (Colombia). Licenciada en Lenguas Modernas en la Universidad del Atlántico (Colombia). Se desempeña docente en la Institución Educativa Técnica Industrial en Sabanalarga. Escribe poemas bajo el seudónimo de Destello y ha incursionado en la creación de minicuentos. Actualmente trabaja en un proyecto de aula con estudiantes que quieren desarrollar su vena poética y narrativa. Profile

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