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Las 3 P que hoy permean la política

Populismo, polarización y posverdad Los resultados de las elecciones primarias de Argentina, llamadas PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias), han sido ampliamente...

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Populismo, polarización y posverdad

Los resultados de las elecciones primarias de Argentina, llamadas PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias), han sido ampliamente divulgados. En síntesis, un candidato autodenominado libertario, tildado de ultraderecha por muchos observadores, fue el más votado, con 30% del voto. Entre sus dos candidatos, la coalición de centroderecha Juntos por el Cambio obtuvo un poco menos, 28%. Y el peronismo, en caída libre, casi alcanza a Juntos por el Cambio, con 27%. Las repercusiones no tardaron en hacerse sentir en los mercados: el peso argentino sufrió una devaluación de más de 20%. Asimismo, las especulaciones sobre el significado de la irrupción de Javier Milei, el candidato más votado, y sobre la debacle peronista, proliferaron en múltiples medios internacionales. Más allá de la hipérbole, tal vez convenga ver las cosas con mayor ecuanimidad.

Milei que tiene propuestas como quemar el banco central “terminará con la inflación”; la venta de órganos puede ser “un mercado más”; suprimir todas las funciones estatales, salvo la seguridad y la Justicia, parecen irreales en el mejor de los casos; es antiaborto, pero favorece los matrimonios entre personas del mismo sexo; comparte la legalización de la marihuana; habla de facilitar la portación de armas y poner en práctica a una política de mano dura contra la delincuencia.

Milei que tiene discursos como: a los políticos “hay que sacarlos a patadas en el culo”. Histriónico, desaliñado, pero al mismo tiempo muy cuidadoso de su imagen, el candidato de la ultraderecha ha impuesto su furia antisistema.

Milei me hace recordar a Donald Trump cuando irrumpió en la política americana y los únicos que no se sorprendieron fueron los creadores del guion de los Simpson quienes lo predijeron 18 años antes. Milei me hace recordar al excandidato presidencial Rodolfo Hernández en Colombia

Latinoamérica cada vez se vuelve más indescifrable para las encuestadoras y los analistas políticos   existe una tendencia permanente a descubrir tendencias generales para toda la región en cada elección. La democracia latinoamericana no ha traído consigo una mejora duradera en las condiciones de vida de la gente. No le correspondía hacerlo, quizás, pero eso esperaban sociedades donde el nivel de vida no aumenta, donde las oportunidades se ven por fuera de la región y donde Odebrecht demostró tener más tentáculos que el doctor opto pus, que si en Colombia con los escándalos del hijo de Petro llueve en Ecuador con el asesinato de un precandidato presidencial no escampa. Que en Argentina parece ser el fin del kirchnerismo todo esto abre las puertas a un planteamiento hecho por el reconocido escritor Moises Nain quien en su libro” La revancha de los poderosos”. Retrata y documenta a la perfección el perfil de los políticos y gobiernos empeñados en destruir los pesos y contrapesos que limitan su poder.

La fórmula que utilizan estos personajes antidemocráticos para hacerse y consolidar su poder es a través del populismo, la polarización y la posverdad. Naim los denomina “autócratas 3P”.

“Los autócratas 3P son dirigentes políticos que llegan al poder mediante unas elecciones razonablemente democráticas y luego se proponen desmantelar los contrapesos a su poder ejecutivo mediante el populismo, la polarización y la posverdad.”

Emplean los instrumentos y mecanismos clásicos del poder, pero apelan a nuevas herramientas como las redes sociales.

Los aspirantes a autócratas 3P consolidan su poder mediante la opacidad como el acuerdo de obras de infraestructura, la confusión burocrática como la austeridad republicana, subterfugios pseudo legales como la revocación de mandato, corrosión del Estado de derecho, manipulación de la opinión pública, ataques a los críticos y adversarios.

 

  1. Maniqueísmo. Los populistas (entendido el populismo como una estrategia para obtener y ejercer el poder) son maniqueos porque la política está dividida en dos únicos bandos: la élite corrupta o mafia del poder y el pueblo bueno, puro, traicionado y agraviado por esos corruptos.
  2. Los autócratas 3P son pesimistas, el mundo es corrupto, los dirigentes y gobiernos precedentes.
  3. Criminalización de los rivales políticos. Los adversarios no son tratados como personas con posturas distintas sino como delincuentes que deben ser castigados.
  4. Utilización de amenazas externas. Para el líder populista y el aspirante a autócrata 3P la nación siempre está amenazada por un gobierno extranjero en nuestro caso por el ELN, las Disidencias, Los clanes etc.
  5. Militarización. Una de las más peligrosas, porque glorifican al Ejército o emplean a las fuerzas armadas para actividades civiles, como la militarización de la Guardia Nacional.
  6. Desprecio a los expertos. Los técnicos, los científicos, los académicos y los especialistas pertenecen a una élite intelectual coludida con los corruptos.
  7. Ataques a los medios de comunicación. Los medios, las televisoras y los periodistas hostiles son igualmente corruptos, hipócritas.
  8. Erosión del sistema de pesos y contrapesos. Desprecio y ataque a las instituciones que equilibran y controlan el poder presidencial, la independencia de los ministros de la Suprema Corte, todos los organismos autónomos y los ataques desenfrenados al Instituto Nacional Electoral y sus consejeros.
  9. La solución a todos los problemas, los enemigos y la corrupción recae en un líder carismático, moralmente intachable y que enarbola la lucha contra las élites y la mafia del poder.

Quiero terminar esta columna con un gran paréntesis se aproximan elecciones regionales en todo el país y lo único positivo es que en nuestra región caribe y en especial el departamento de Sucre esta “evolución política no ha llegado por nuestras tierras”. Acá, la política se hace a la antigua el discurso pesa muy poco, nadie come de ideas populistas, ni propuestas bien afinadas, como dicen en el argot popular “dame 100mil razones y voto por ti” y las casas políticas enfilan “las mochilas llenas de propuestas”. Las únicas propuestas que le pueblo creé y es lamentable porque nos vendemos por un plato de lentejas como la historia bíblica de Esaú y Jacob.

 

Algunos créditos para esta columna a Jorge Bravo del Diario el Economista.

Escrito por Malkin Martinez Montes
Lic. En Humanidades con énfasis en lengua castellana. Magister en recursos digitales aplicados a la educación, universidad de Cartagena. Codirector y columnista del portal de opinión Soyciudadano.org Profile

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