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Las finanzas publicas y el Estado prospero

La función pública es tan extensa como compleja y depende del funcionamiento adecuado de las diferentes estructuras que la componen, sin embargo,...

La función pública es tan extensa como compleja y depende del funcionamiento adecuado de las diferentes estructuras que la componen, sin embargo, no es posible interpretarla en desconexión de factores sociales, económicos y globales. La economía actual presenta consecuencias posteriores a una emergencia sanitaria global que no pudo ser contenida por más que los Estados actuaron en pro de garantizar los derechos humanos y a su vez la estabilidad de la administración. Ahí es cuando el argumento de que el gasto público no se sostiene únicamente del ingreso tributario obtiene mayor relevancia de lo usual. Con esta crítica no se pretende desestimar la importancia de los criterios humanistas o de los principios fundantes de la constitución, todo lo contrario. Un Estado eficiente es por obligación ético, finalmente esto repercute directamente en las finanzas.

Lo más difícil de superar en cuanto a las crisis económicas de un país son las causas que dependen de su misma sociedad, porque desafortunadamente subsanar estos vicios puede tomar hasta dos cambios generacionales, las consecuencias de la corrupción en Colombia son tantas que inciden directamente en la percepción negativa hacia las instituciones, estas carecen de credibilidad.

No obstante, la función pública se ha ido reformando con el propósito de corregir posibles vicios en el sistema que perjudiquen el buen funcionamiento de la estructura estatal; en consecuencia, uno de los flagelos más atacados en la actualidad es la evasión fiscal porque cuando las finanzas públicas decaen, cualquier programa social que dependa de la estabilidad de la función pública también lo hace, no es un argumento que genere simpatizantes en diferentes sectores de la sociedad pero es el más realista al momento de simplificar como el Estado puede actuar a través de la generación de recursos monetarios y el por qué es importante atacar lo que pone en riesgo esa estabilidad fiscal.

Últimamente en los espacios académicos se debate lo fundamental que es el tener escuelas de pensamiento político, ético y filosófico como experiencia antes de postularse para un cargo público, no como algo que pueda limitar el acceso de la participación en la democracia sino como un complemento necesario para entender de fondo el funcionamiento del sistema estatal y por ende se otorgue valor a la estructura por parte de toda la ciudadanía y aún más de los que desean liderar estos espacios. sobre todo esto: “Ejercer liderazgos que conecten las funciones públicas con el progreso de la nación” Perez, J. L. A. (2011) Las características que debe tener un líder en la administración pública no son consecuencia directa de los conocimientos que haya podido obtener en sus estudios y tampoco necesariamente son efecto de una experiencia extensa, en ocasiones su capacidad de Liderazgo depende de la actitud con la que enfrenta las situaciones de complejidad elevada y que permiten que se destaque ante el resto de su equipo.

Un líder ético se traza objetivos alcanzables porque antes que la ambición de llegar a cualquier meta debe encontrarse la honestidad con su equipo y sobre todo con la ciudadanía a quiénes finalmente deberá corresponder con sus actos y honrar con sus palabras. Esto podría definirse como la vocación del servicio que va en busca de bienestar y beneficio común, también en esta misma línea el líder asume y lucha por los valores como ciudadano y como servidor público, atendiendo de forma especial con su actuar las necesidades de la ciudadanía pues debe ser completamente coherente con los principios éticos y morales que deben respaldar sus acciones. De lo anterior depende su credibilidad, lo que afecta negativa o positivamente a su vez la eficacia de las instituciones y la confianza inversionista en un país.

¿Por qué hablar de liderazgo en el manejo de las funciones públicas y cómo esto afectaría las finanzas? un ejemplo clave para esta interpretación de cómo se fusionan las distintas responsabilidades de un Estado lo brinda el gobierno actual de Gustavo Petro, algunos economistas de relevancia mundial, han sugerido que evite trinar sobre asuntos económicos que puedan comprometer la credibilidad del mercado exterior en la seguridad de invertir sobre el territorio colombiano, podría creerse que esto es una locura, pero lo cierto es que las dinámicas actuales de lo digital también intervienen con la estabilidad de los Estados, por esto es importante que el jefe de Estado se limite a ser lo más diplomático posible en estos medios y utilice los canales de comunicación convencionales para explicar a la ciudadanía sobre sus decisiones, finalmente carácteres limitados de una red social y sujetos a cualquier juicio desmedido es imposible abarcar el manejo de la política fiscal.

Llevando la discusión hacia las responsabilidades puntualmente, hubo dos autores que realizaron un estudio de caso sobre el debilitamiento de las instituciones en Colombia y cómo eso ha podido afectar al Estado de tal forma que no le ha permitido a un país con una posición geográfica tan favorable generar las riquezas necesarias para salir de la vía del desarrollo, ellos son dos destacados economistas:  Daron Acemoglu, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), y James Robinson, profesor de Gobierno en la Universidad de Harvard. Ellos se plantean una hipótesis que pretende descubrir hasta qué punto, el éxito económico de un país depende de que sus instituciones hagan un buen trabajo de gestión y administración de los pocos o muchos recursos que puedan tener y potenciar a través de la organización de las comunidades y la comercialización, sin dejar de lado el desarrollo de los sectores de la economía, pues de ellos dependen que lo anterior pueda ser materializado.

Para efectos de profundizar en esta teoría se contrasta a continuación sus argumentos esbozados en el libro: “¿Por qué fracasan los países?” con la lectura de la incidencia de las instituciones en el desarrollo económico que hace Arcil Gert en el estudio de: “Las instituciones y la economía”. En la continuidad de lo explicado a través de  Acemoglu y Robinson. Ahora, es posible que entendamos como fenómeno una relación que estaba destinada a ser entre algo netamente social como la política y el resultado de sus gestiones como lo es la economía. La pobreza en la que algunos países se mantienen permanentemente se debe a la condición de no superar dificultades desde el Estado, se acogen planes y se reciben ayudas internacionales pero las fisuras de un sistema corrupto no dejan que el constante trabajo de las personas y entidades con ánimo de reparar el tejido social tengan un efecto duradero. Un flagelo que se cree que de a poco pierde fuerza es el clientelismo, aunque muchos consideran que solo está renovando sus métodos y hoy ya no se paga con comida y dinero sino con bienes, algo que lo vuelve aún más preocupante porque genera un ciclo peligroso en el que quien paga un mayor costo por obtener el beneficio, anula luego la democracia porque de alguna forma cree que compró el derecho de recuperar la inversión, en esto influye la complicidad de una sociedad mal informada y sedienta por mejorar su situación que se excusa en esto para recibir “ayudas” atemporales y malintencionadas.

Cuando se habla en el libro de instituciones extractivas e inclusivas es necesario que se explique a qué se refieren los autores, en las instituciones extractivas las características comunes en todos los casos es que se cierran a un determinado grupo de personas para que reciba beneficios, piensan en crear la riqueza para encapsularla en unos pocos mientras el resto de la población padece las consecuencias económicas de decisiones políticas desacertadas, en las instituciones inclusivas se ve que se amplía el espectro de las oportunidades a sectores sociales que antes no fueron beneficiados y se generan los incentivos adecuados para que las personas avances a la par con los sectores más productivos de la Nación.

Abordar el factor histórico de la relación entre Estado, instituciones y economía como lo hace Arcil es fundamental para comprender, según los tipos de organización social como se ha dado el desarrollo económico de muchos países, vemos que en la mayoría de historias que empiezan con una conformación del Estado luego de una conquista, pesan los privilegios de unos sectores y la equidad no es el común denominador, son economías que desde el extractivismo crecen con gran desigualdades en cuanto a la distribución de los beneficios. Si en medio del estudio de estos elementos nos vamos hacia el lado fundamentalista o filosófico, se pueden encontrar en interpretaciones como la de Jacques Rousseau en el contrato social que la necesidad de un equilibrio en cuanto a la distribución de recursos y riquezas de una nación, es determinante para que se puedan dar avances en otros campos aspiracionales de una sociedad como la educación, la dignidad humana sin distinciones y la reparación de una historia que no tuvo la misma conciencia.

La buena gobernanza también deviene de un mayor dimensionamiento de la dinámica de la economía que va más allá de los números y la eficacia del mercado de acuerdo a las ganancias que puedan convertirse en inversión para el crecimiento de los aspectos que protege la democracia, es el direccionamiento de las instituciones a su fin más esencial, esto lo explica Ostrom a través de la interpretación al capital social, que según su teoría no se traduce a mejoras productivas. Esto sucede porque si no se identifican los agentes, si no existe la información que debe mediar en esa interacción no existe posibilidades de una productividad eficaz.

Arcil, Ostrom, Acemoglu y Robinson comparten una interpretación de la economía que no es concebible sin la coexistencia de las instituciones, la mejora del contrato social que fue estudiado por Rousseau, la formación de los agentes que intervienen en la dinámica del mercado y el reconocimiento del dinamismo entre el capital social y la materialización de los beneficios de una economía que a su vez son factores de directa intervención en el desarrollo de los países.

Según los autores revisados se entiende entonces que un manejo adecuado de las finanzas públicas llevan a un Estado a ser próspero porque permite que se pueda dar el cumplimiento de una agenda sobre la atención de las necesidades de su población, se comprende también la urgencia en erradicar los vicios que dañan esta expectativa sobre el funcionamiento de las instituciones y su transparencia, en América latina y puntualmente Colombia hace falta mucha formación sobre la estructura del Estado y es notorio cómo las personas reclaman del Estado mayor presencia en la satisfacción de sus requerimientos sin entender cómo funciona el financiamiento de los programas que les benefician o siquiera de todo el aparato estatal. Educar sobre lo institucional es por ahora uno de los actos más éticos que podríamos hacer por la ciudadanía.

Escrito por Maria Del Carmen Sierra Buelvas
Estudiante de Derecho en la Corporación Universitaria del Caribe CECAR, fundadora de Cognitio, una marca creada para democratizar el conocimiento. Profile

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