Copiosamente veo tu imagen,
nítida,
en esa gota cristalina,
en cada perceptible chasquido
cuando cae en el vacío;
te deshaces en mi mano,
en el anhelo ansioso de aprehenderte,
precoz es tu partida,
pues sin tenerte,
ya te has dado a la huida;
Hoy lloviste acompasado,
con la fría actitud
del que ríe y se mofa
estoico, satírico
pero de soslayo;
Invadiste las horas,
la humedad es tu aliada,
el clima que pronostica
la invernal oleada
de una pasión
que solo fue, la más cruel
de las heladas.
Destello

Construyendo la realidad