Capítulo 3. Somos un pueblo llamado Majagual: un pueblo puede más que la corrupción.
Espero que hasta este punto se haya dado cuenta que nuestro poder electoral e identidad como pueblo lleva consigo una enorme responsabilidad, y ese es un elemento que toda persona debe tener en cuenta. Pero otro elemento esencial es que todo ciudadano tiene el deber y el compromiso de elegir correctamente, de pensar en la persona indicada para que nos gobierne, este es un principio que nos debe unir, debemos ser capaces de unirnos en este tipo de criterios. Ahora, en ese nivel de compromiso estamos llamados a establecer estándares de evaluación que nos permitan ver con claridad y dar en el blanco sobre la persona indicada que está aspirando al cargo público.
Dentro de este nivel de compromiso, se debe tener en cuenta que todo candidato que exponga en alguna medida características y acciones de corrupción, debe ser descalificado. Nuestro país y nuestra región se mancharon de desigualdad e injusticia desde el momento en que como pueblo le vendimos el alma al diablo por unos centavos, y dejamos que nuestras conciencias fueran cautivas y manipuladas al antojo de quienes hoy se creen los dueños del mundo y no los servidores públicos que realmente son. “Un país honesto se consolida a través de la convicción íntima de los ciudadanos de querer hacer bien las cosas, de la interiorización de unos valores y del desprecio por unos desvalores, dentro de estos desvalores debe estar la corrupción.” Ya que, “por cuenta de la corrupción, día tras día, este país pierde la posibilidad de generar el desarrollo económico y social que demanda para crecer en igualdad y así lograr que su gente viva mejor.” El candidato que compra votos es un delincuente que se viste de ángel, pero que detrás de esa mascara oculta las más oscuras intenciones; de entrada, se debe saber que este tipo de personas solo ven la política como un negocio y no como un ejercicio del poder dónde poseen la capacidad de distribuir los recursos según sea necesario, buscando siempre el bien común de la sociedad. Ahora, la compra de votos es un asunto que tiene muchos matices, el candidato no solo le está comprando el voto cuando le da dinero en efectivo, sino cuando de manera intencional le hace algún tipo de favor o ayuda y le pide descaradamente que vote por él. Siempre es bueno tener en cuenta que, como ciudadanos, si recibimos algún tipo de ayuda social o de cualquier otro tipo, no estamos obligados a ejercer nuestro derecho electoral en beneficio de la persona que nos ayudó, por eso, siempre es preferible alejarse de estas artimañas de los políticos, que tienen imagen de piedad, pero oculta las más oscuras intenciones.
En conclusión, a los Majagualeros nos falta de crear una identidad que rechace la corrupción, debemos a comenzar a darnos cuenta que la corrupción es nuestro mayor enemigo y debe ser nuestra prioridad erradicarla porque de alguna manera todos hemos sufrido las consecuencias de este veneno mortal que mata lentamente y sin ninguna compasión a todo el entramado social de nuestro municipio.

Lo que sufrimos en Colombia.