Nací en tu patria viva,
viendo tus manos llenas de pujanza,
observando las abundantes alas
del Cóndor de los Andes,
que se levanta en un regio vuelo,
y las alturas alcanza;
Me viste crecer en tu tierra jubilosa,
sembraste en mi lengua
el suave balbucir
de la criatura que empieza a vivir;
Me viste dando los primeros pasos,
y con ellos asimilando los primeros fonemas,
me diste a beber el sorbo de vocablos
con lexemas, gramemas y morfemas;
Hoy llevo dentro de mí,
las riquezas de un idioma
que me identifica donde vaya,
me educa y me alecciona;
Me has visto transitar con las palabras,
algunas mudas, algunas locuaces,
escritas y orales,
con las señas, y modos gestuales;
Me diste a catar del néctar de tu lenguaje,
bebí del zumo de tu oratoria,
Me siento orgullosa de mi habla,
a donde siempre he de pertenecer;
El castellano late por las venas del mundo,
donde letrados, escritores, poetas,
científicos, dirigentes, pintores,
han dejado huellas,
como el viandante
que recorre con su destreza y sapiensa
recibiendo coronas y laureles en segundos;
Pero también he de disculparme
porque han hollado tu esencia,
han manchado muchas veces,
tu majestuosidad, tu solemne belleza,
ultrajando tu natura,
despropósito del humano inconsciente
que lo corrompe, lo vulgariza
y lo lesiona con viles mentiras;
Hago un llamado a mis coterráneos,
a los hispanohablantes,
seamos cautos,
y atesoremos, el más valioso diamante,
el idioma español,
nuestro nativo estandarte.
Destello

Alcalde feliz día del trabajador