Columnas

Mi mente y yo

Hace algunos días me había centrado en los vídeos, noticias y algunos recuentos históricos sobre el día de los muertos e incluso...

Foto del avatar Escrito por Saray Tapia · 4 min read >

Hace algunos días me había centrado en los vídeos, noticias y algunos recuentos históricos sobre el día de los muertos e incluso debido a la repercusión que esta fecha tiene y a la curiosidad que por primera vez despertó en mí, me planteé escribir sobre eso y de hecho empecé a hacerlo, pero a veces el agua cambia inesperadamente su curso.

En Barranquilla por lo menos, lleva aproximadamente tres días lloviendo, para personas como yo el hecho de no haber visto lo suficiente el sol nos hace sentir en la capital, con ganas de pasarse todo el día arropado, metido de lleno en la cama. En fin, aunque podría hablar de las múltiples inundaciones, y de cómo la mala gestión administrativa pesa mucho más en la temporada de lluvias, he decidido hablar de Selena Gómez.

La decisión no fue tan difícil de tomar, ya que hace un par de días me decidí a ver el documental que lleva el nombre de esta publicación, el cual le tomó 6 años en grabar. En este largometraje, la cantante, actriz y compositora, deja ver su lado más íntimo y complejo. Una de las cosas que más impacto me causó al verlo, fue la manera tan real, sin tapujos y tabúes en la que deja ver su lucha contra sus problemas mentales. Al parecer el documental es una especie de lectura de su diario, en el que deja que nosotros como espectadores veamos los altibajos que padece mientras se enfrenta al mundo.

Famoso, gente del común, con dinero o sin dinero, cualquier persona que habita en este desgastado planeta llamado tierra ha experimentado en algún momento un episodio de ansiedad o depresión, lo que deja claro que toda persona tiene de una u otra forma la posibilidad de ver a través de los ojos de la empatía, lo que le ocurre a las cientos de personas alrededor del mundo que padecen de enfermedades mentales.

Sin embargo, este pensamiento continúa siendo una completa utopía, ya que incluso con todo el boom de la salud mental en los diferentes medios y redes sociales, aún se hace casi imposible que la mayoría de las personas, por no decir casi todas entiendan o sean un poco más abiertas en cuanto a las enfermedades mentales y cómo estas son capaces de generar tal impacto en quiénes las padecemos que se siente como si nunca se podrá salir de la oscura cueva.

Hace algunos años Selena canceló una de sus giras después de 55 presentaciones, dándole prioridad a su salud mental. Confesar que padece de trastorno bipolar creo que ha sido de las cosas más difíciles que ha tenido que hacer, no sólo porque visibilizar sus problemas mentales en un caótico y egoísta mundo sea difícil, sino porque al ser una persona con tanta fama a nivel mundial se vio expuesta a las críticas, recriminaciones, especulaciones y sobre todo al coso de las decenas de paparazzis que la seguían a todos lados.

No es lo mismo ser activista y defensora de la salud mental cuando empatizas con quiénes padecen trastornos mentales y abres tu mente para entenderlos, como cuando eres una activista, defensora y promotora de la salud mental que padece un trastorno bipolar. Ser mentalmente sano es una de las tareas más difíciles de llevar a cabo en un mundo en el que el superficialismo reina, por eso considero que a través del documental Selena muestra de manera real y abierta que aun teniendo todo lo que deseas no escapas de las terribles garras de las enfermedades mentales.

“Mi pasado y mis errores me llevan a la depresión. Toda mi vida, desde que era niña, he trabajado y todo lo que quiero es una familia, solo quiero ser mamá”; esta es una de las frases que más impacto me causó, una persona que lo tiene todo, tiene la fama anhelada por muchos sólo desea ser una persona normal. Realmente es difícil y tempestuoso lidiar con algo que se escapa a nuestro control, que te rebaza tanto la mayoría de las veces que ni siquiera huyendo logras escapar.

“Descubrí que tener una relación conmigo y mi bipolaridad es algo que estará presente. Lo que hago es convertirla en mi amiga. Creo que necesitaba pasar por eso para saber quién soy y necesitaré seguir pasándolo.” Esta es otra de las frases que más impacto causa en mi, sobre todo por el hecho de aceptar su enfermedad mental y aprender a convivir con ella. Yo todavía no he llegado a ese punto, muchos son los días en los que me quiero rendir y no seguir batallando conmigo misma, porque si, la lucha no es con nadie más, es con mi propia mente.

Hay una parte del documental donde Selena dice que su mente es su peor enemiga, y no tienen idea lo identificada que me sentí con eso. Verla a ella salir adelante a pesar de todo lo que tuvo en contra me reconforta y me da ánimos para también continuar mi batalla. Así como me abrazo a mi misma quisiera abrazar a cada persona que padece algún trastorno o enfermedad mental. Ahora sé que mis episodios depresivos empezaron hace años, pero los últimos 3 años se han convertido en una lucha por sobrevivir, por ganarle a la mente y por ser más fuerte que los más horribles pensamientos y pesadillas.

No poder levantarte de la cama porque estás cansado o cansada sin haber hecho nada, tener náuseas todo el tiempo, no poder cumplir con tus deberes porque simplemente tienes tanta ansiedad que sientes que no serás capaz de lograr nada. Estar triste o irritado sin ningún motivo aparente y las casi irremediables ganas de no salir nunca de tu habitación, de no ser suficiente, de creer que eres una carga, que no aportas nada, que simplemente deberías rendirte y un sueño y pesadez que parece nunca terminar, son algunos de los atormentadores síntomas que una persona que padece de alguna enfermedad mental puede experimentar.

Por eso y por muchas otras cosas más, admiro que una persona con tanta fama y la cual puede tener muchísimas repercusiones negativas se anime a hablar tan abierto y profundo de un tema que, a todos debería interesarnos o por lo menos debería despertar en nosotros una especie de compasión para aquellos que luchan (o luchamos) por escapar del túnel de oscuridad que día a día teje nuestra mente.

“Estoy contenta, en paz, enojada, triste, confío en mí misma, estoy llena de dudas, soy un trabajo en proceso, soy suficiente, soy Selena”. La frase con la que una de las estrellas de Disney y del mundo termina su documental es el resumen perfecto frente a esta lucha. Por mi parte yo agregaría lo siguiente: soy caos, soy tranquilidad, soy paz, soy tormenta. Soy amiga de mi mente, pero también ella es mi enemiga.

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