“Miro los largos campos y los cerros,
Y como estatuas los árboles frondosos;
Las aves todas que cantan de alborozo,
¡Aquí toda semilla nace de su entierro!
Sí, soy de aquí, de la tierra costera;
De la tierra fértil y morena que da el queso,
De la tierra que grato habito, y que beso.
Ella es mi madre, no me voy aunque me fuera.
Aire puro, puro éter que al alma nutre;
El Sol de contento asesta su fogonazo.
Es aquí la yuca, la papa, y la Iguana.
¡Que viva el pueblo mío, que viva Sucre!
Que aunque la sangre como latigazo,
Luz es el porvenir de la Sabana.”

Mi lengua materna