Se habla de nuestro país como esa Colombia Macondiana donde se reflejan muchas realidades y situaciones que dan risa y rabia al mismo tiempo, donde hacer un chiste con humor negro de lo que pasa en este país se ha vuelto un gran negocio para los comediantes pues cada hecho semanal que es noticia es el guion para que ellos entren en escena. Pero más que hacer el comparativo habitual como esa Colombia de macondo. Hoy la quiero hacer con Calle 13 y dos estrofas de su canción titulada “Los Idiotas”
Estrofa 1 “Algunos nacen idiotas, otros aprenden a serlo, Otros se hacen los idiotas y tratan de convencernos, Puedes pensar lo que quieras, hoy no te salva la aritmética, Todo el mundo tiene un porcentaje de idiotez en su genética”
Estrofa 2 “Es la única enfermedad en donde el enfermo no sufre, Excepto todos a su alrededor, Hacer buenas preguntas ayuda a que no sea contagiosa, La idiotez es colectiva cuando nadie se cuestiona las cosas”.
Y me quedo con: “hay unos que se hacen los idiotas y tratan de convencernos”. Es el caso de nuestro señor presidente quien premia a sus funcionarios con altos cargos y al parecer las claves para lograrlo es haber tenido una pésima gestión en su cargo anterior en otras palabras aquí premiamos la estupidez y la incompetencia.
Y usted se preguntara porque soy tan atrevido de referirme del primer mandatario de los colombianos de esa manera. Aquí una de las razones. Como es posible que yo me despierte un día de esta semana y me encuentre que la ministra del Interior, Alicia Arango, la misma que fue ministra del trabajo, descaradamente y con ese cinismo que ha caracterizado a cada funcionario de este gobierno diga “Cumplí mi misión”. Su nuevo destino Ginebra (Suiza), como embajadora de Naciones Unidas.
Pero si usted no sabe quién es Alicia Arango yo le recuerdo porque esta administradora de empresas y especialista en gestión pública, ha sido una de las personas más cercanas al expresidente Álvaro Uribe. No en vano, trabajo a su lado durante 10 años y se considera férrea defensora del exsenador.
Es la misma que como ministra del trabajo fue tendencia y creo que fue lo más grandioso que hizo como ministra de trabajo fue expresar lo siguiente: “Colombia tiene que cambiar su forma de contratar. Por ejemplo, a un ingeniero de sistemas no se le necesita todo el día en la oficina sino dos horas y cotiza por las dos horas”.
Pasado un tiempo a raíz de las polémicas y sin sabores generados para el gobierno es cambiada de cargo y hasta hace unos días estuvo al frente del ministerio del interior donde en su 7 meses de gestión en este cargo sin pena ni gloria pero sin con polémicas dejo su sello de que ser incompetente en nuestro país si paga, pues una de sus más sobresalientes intervenciones como ministra del interior la dio a en este cargo fue la que en una mesa por la Protección de la Vida, realizada en Putumayo donde desconociendo el contexto local y la realidad social del país y de la donde estaba hizo una odiosa e irresponsable comparación “Aquí mueren más personas por robo de celulares que por ser defensores de DD. HH.”
Otra demostración de que la canción de calle 13 dice más verdades que mentira fue su polémica declaración al inicio de la pandemia por COVID-19 en el país, cuando se hablaba del cierre de ciudades y municipios y la necesidad del aislamiento preventivo obligatorio, ella cargada de filosofía expreso: “No se pueden cerrar las ciudades y menos donde no ha llegado el virus”. Gracias a Dios no era la consejera de la presidencia sino no estaríamos echando el cuento.
De la segunda estrofa de la canción de calle 13, me quedo con que “Es la única enfermedad en donde el enfermo no sufre, excepto todos a su alrededor” y la razón es que se puede decir que la gestión de esta ministra en su cargo han sido dos años perdidos en dos ministerios, lo peor vuelve y juega y son pocos los que hoy se han levantado a cuestionar el desempeño de esta señora. En otras palabras hemos pasado de ese país macondiano de García Márquez a un país idiotizado con una idiotez cada vez más colectiva donde cuestionar y criticar es ser blanco de perfilamientos y señalamientos que van desde guerrillero, castro chavista, neo comunista, integrante del foro de sao paulo, opositor de las libertades y la democracia, enemigo del gran Colombiano.

El fruto de una realidad