Cultura

Tierra prometida sin proceso, no es tierra prometida

  Esta vez citaré un pasaje de las Escrituras, se trata de los Israelitas viviendo como esclavos en Egipto, por mucho tiempo...

 

Esta vez citaré un pasaje de las Escrituras, se trata de los Israelitas viviendo como esclavos en Egipto, por mucho tiempo se conformaron teniendo lo necesario para vivir, pero llegó un momento que sintieron que ese no era su lugar, debido a que era maltratos, esclavizados y se cansaron de esa situación, allí fue cuando clamaron a Dios y él les dio una salida a su problema, atravesaron un largo desierto, se equivocaron, volvieron a buscar el rumbo hacia su destino hasta que por fin llegaron a su tierra prometida.

Esto que ocurrió hace mucho tiempo se sigue perpetuando en nuestras vidas al luchar por nuestros sueños, podemos encontrar lugares o personas que no les importa maltratarnos con tal de lograr sus intereses y someter nuestras voluntades, son momentos dolorosos porque a veces los consentimos ya sea porque exista un lazo familiar o afectivo, porque son personas de influencia sobre nuestras vidas, jefes o simplemente porque nos hicieron un favor y nos sentimos esclavos de un agradecimiento sin medir el número de veces que fuimos serviciales y les correspondimos, podemos sentir que nunca es suficiente, pero que maravilloso es cuando nos cansamos de esa situación y lastimosamente no hablo del cansancio que se siente como un “ya no sigo” sino aquel que se siente en el alma al reconocer que hemos sido maltratados y que nuestro valor no puede ser pisoteado.

Es allí que donde de lo profundo del ser hace eco un deseo de salir de allí, y si, señores, se logra salir, esto suena motivador, pero lo que quiero que hoy aprendas es que cada logro que ves en los demás tuvo un proceso o está teniendo un proceso, por eso te animo a que en lugar de compararte, salgas y luches por tus sueños y cuando tengas la oportunidad de hablar con aquella persona que admiras por sus logros puedas decirle genuinamente “te felicito” y puedas seguir esforzándote, todo tiene su tiempo, pero también todo necesita de un “ya no sigo”, dejar malos hábitos, romper lazos afectivos, poner límites, crecer espiritualmente, perdonar, ser agradecidos, establecer metas, pero ante todas las cosas no permitir que la prueba que atravieses dañe tu corazón y la imagen que tienes de ti mismo (a) porque nunca serás definido por quien te oprime, recuerda que quien hiere habla desde su herida, solo reconoce tus miedos, decide no rendirte contigo mismo (a) y no permitir quedarte estancado en ese lugar que sabes que no es tu tierra prometida.

 

Éxodo 2:23-25 RVR1960

Aconteció que después de muchos días murió el rey de Egipto, y los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre, y clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre. Y oyó Dios el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob. Y miró Dios a los hijos de Israel, y los reconoció Dios.

Escrito por Cindy Paola Arrieta Garrido
Psicóloga especialista en Gestión de Procesos Psicosociales, con amplia experiencia en el enfoque cognitivo-conductual, terapeuta de parejas y familias. Profile

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *