Gustavo Petro dio el día martes en la Asamblea General de Naciones Unidas quizá el discurso más vehemente y retador que un presidente colombiano haya expresado, atrás quedo la tibieza (modo fajardo) de Santos que hablo de la lucha contra las drogas, pero se fue por las ramas, de Duque mejor no digo nada, creo que su apellido sobra en este primer párrafo.
El economista, exguerrillero y exalcalde de Bogotá, quien asumió el cargo hace menos de dos meses, acusó a los países desarrollados de la destrucción de la Amazonía, cuestionó la explotación de recursos naturales y propuso el fin de la guerra contra las drogas. Como era de esperarse la oposición se rasgó las vestiduras y colocaron el grito en el cielo, aunque al parecer a Petro al final no le fue tan mal porque minutos después de la intervención, se reunió con John Kerry, alto comisionado para el clima de Estados Unidos, para tratar temas de paz y cambio climático.
Pero en esta Columna de hoy no vengo hablar de la noticia de Petro, tampoco vengo a defenderle; pero si vengo a mostrarles que hoy no se necesita ser un “izquierdoso comunista” como dice la Cabal; para hablarle duro a los gringos. Este personaje político que les traigo me hace recordar “al gran colombiano”, (¿quien sera el gran colombiano, se estar preguntando?. Pronto sabrá. Sigamos jugando al amigo secreto este otro político también estuvo en la ONU hablo después de nuestro presidente y tampoco le tembló la voz para decir ciertas verdades. Es un derechista o mejor lo dejamos como un independiente, desde las redes sociales es bien admirado, le llueven los likes, se hace llamar reformistas, antisistema, también es de mano dura y corazón grande, es un personaje carismático, que se ha sabido vender, un populista de primera clase y según las encuestadoras quien sabe si son de él dice que tiene el 91% de favorabilidad o respaldo.
En esta parte de la columna quiero decir cuál es ese amigo secreto que traigo hoy. No es nada más y nada menos que Nayib Bukele y si antes se parecía a Uribe Vélez nuestro gran colombiano, ahora ya sí que es igualito. Pero es igualito no al Uribe que tomo el poder en Colombia en 2002, sino al que se hizo reelegir como presidente en el 2006.
Recordemos que Álvaro Uribe llegó al poder en un contexto similar al de Bukele en Colombia estaban las FARC en el salvador están las pandillas. Este escenario fue oportuno para Uribe, caracterizado por un liderazgo político personalista y carismático, para mostrarse como ese mesías que necesitaba el país. Bukele no solo se ha mostrado se ha hecho marketing.
De Álvaro Uribe podemos decir que en su momento se vendió como el candidato y después el presidente, con capacidad excepcional para restituir el orden en el país y afrontar personalmente como un “gran caudillo”, problemáticas tales como la corrupción, la politiquería y el terrorismo. Para ello, apelo al presidencialismo unipersonal, adopto rasgos neopopulistas , en tanto su liderazgo y poder personalista el cual fue alimentado por la televisión, la cual le permitió volver a una imagen positiva de un hombre incansable, trabajador y comprometido. (trabajar, trabajar y trabajar) o (a Colombia la esta matando la flojera)

Castillo de ensueño