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¿Y si matan a Petro?

Una vez  nos dirigimos a nuestros estimados lectores, es un placer estar con ustedes y para esta columna dominical, como ciudadano de...

Foto del avatar Escrito por Malkin Martinez Montes · 3 min read >

Una vez  nos dirigimos a nuestros estimados lectores, es un placer estar con ustedes y para esta columna dominical, como ciudadano de a pie, traigo una hipotética idea que ha surgido en el trascurso de la semana, aunque no lo crea dos personas amigos de edades distintas, un apolítico y uno que le encanta la política, en días diferentes mientras hacia mi rutina de ejerció diario (trotar). Me realizaron la misma pregunta acerca del precandidato presidencial Gustavo Petro.  ¿Y si matan a Petro?; para ese mismo interrogantes generado en la misma semana y por personas totalmente diferentes tuve la misma respuesta, pero antes de aclarar dicho interrogante. El cual será parte de la conclusión, quiero agregar algunas ideas que relacione y que llevaron a esbozar lo siguiente: lamentablemente en Colombia, cuando hay escenarios de contienda política, polarizada como en este tiempo. La historia nos muestra que dentro de esos patrones característicos de resolver las diferencias es mediante la violencia.

Para nadie es un secreto que el precandidato por el pacto histórico lidera la intención de voto y hoy día se siente optimista y cercano a una presidencia como nunca lo estuvo antes, y la razones no es que sea el mejor, en lo personal no soy seguidor de Petro, no comparto su caudillismo ni su manera mesiánica de mostrarse aunque reconozco que le ha bajado el nivel a los radicalismos y se ha abierto a escuchar otros sectores. Pero si hay algo que le ha hecho sumar adeptos es el nefasto gobierno de Duque del cual creo así como escribí en mi columna anterior, lo colocaron en el palacio de Nariño con el objetivo de hacer triza la paz y ha hecho trizas al Centro Democrático hoy anda huérfano y nadie quiere responder por él, Zuluaga, Cabal y hasta su padrino y quien lo  lanzo al agua no responden por él, lo niegan y terminara desahuciado y sin quien lo recoja porque ni en su partido le soportan su mala administración.

Colombia un país acostumbrado a resolver sus diferencia de clase, de pensamiento y de política con violencia no se puede permitir una más. Por eso no deben ser aceptadas declaraciones como las del activista del uribismo Luis Emilio Arboleda el cual le advierte a Gustavo Petro  que si llegan a volver a la capital de Antioquia “están dispuestos a llegar a consecuencias malucas”.

Si este personaje se atreve a expresar en un video y al volverle a entrevistar y preguntar por el hecho no se retracta sino que aseverar sus declaraciones, es algo delicado y no porque el precandidato sea Petro. Es delicado porque la historia de Colombia no nos ayuda y las rivalidades y las formas de manejar las diferencias en la política Colombiana nos han condenado a una violencia que rencaucha en otra.

La última vez que un precandidato presidencial con una intención de voto alta, bajo un populismo impensado quiso ser presidente fue asesinado en lo que se conoce históricamente como el bogotazo.

Corresponde a los hechos del 09 de abril de 1948 cuando una descarga de tres disparos cegaron la vida de Jorge Eliécer Gaitán, líder del Partido Liberal y quien para los entendidos estaba destinado a ser presidente de Colombia.

Por lo tanto el 9 de abril es el elemento fundamental generador de la agudización de la violencia en Colombia y lo señalan como el punto de partida para estudiar el fenómeno. La verdad es que el país venía sufriendo un deterioro del orden público desde años atrás, muy similar a lo que vemos hoy día. En aquel entonces un clima polarizarte, abandono estatal y perdida de la credibilidad en las instituciones, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Lo que viene a hacer el 9 de abril es significar un momento de irrupción en el que convergen muchos actores que se venían potenciando desde antes. La escena política, el radicalismo y la violencia para tratar los problemas ideológicos toman un impulso muy grande. Lo que significa exactamente el asesinato de Jorge Elíecer Gaitán es la llegada al culmen de ese proceso de violencia, matando prácticamente a la cabeza del Partido Liberal.

Casi todos los colombianos condenaron el crimen abominable que segó la vida de Gaitán, pero nadie previó sus tremendas consecuencias. Él abanderaba la esperanza de solución de toda una problemática social, escriben los historiadores Germán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda y Eduardo Umaña Luna en La violencia en Colombia. Ese asesinato, sentó las bases para que empezara el conflicto armado que, en el fondo, todavía no ha terminado pese al fin de la guerra con las FARC, la desmovilización y el desarme del grupo insurgente más antiguo de América.

Mi respuesta a esos dos amigos que me consultaron: ¿Y si matan a Petro?; es la siguiente no creo que esta vez eso ocurra pues algo hemos aprendido del pasado, y si no queremos 50 años más de violencia, levantamiento cegado de un pueblo es mejor que no pase así.  Los enemigos políticos que ostenta hoy día Petro y los cuales son tan evidentes, han centrado su estrategia, en gobernar mal para el pueblo pero lo que sí han hecho bien es repartir mermelada y concentrar el poder en los estamentos diseñados para impartir orden y justicia. Considero que desde allí es que intentaran ganar porque desde las urnas lo veo complicado, la sanción social cada vez es mayor y para soportar esta idea solo es cuestión de mirar la baja popularidad del Presidente Iván Duque.

Petro no es Gaitán pero una violencia mas no se puede permitir en este país los medios de comunicación juegan un papel importante y solo esperamos que hagan su trabajo lo más imparcial posible que nos contagien, convenzan, y enamoren las ideas de los candidatos, que los únicos proyectiles que se disparen de diferentes partidos políticos sea el de las ideas comprendiendo las diferencias y entendiendo el sentir del pueblo.

 

Escrito por Malkin Martinez Montes
Lic. En Humanidades con énfasis en lengua castellana. Magister en recursos digitales aplicados a la educación, universidad de Cartagena. Codirector y columnista del portal de opinión Soyciudadano.org Profile

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